La LES y las Descargas: Protege a las grandes casas y a las grandes estrellas a costa de los usuarios y los artistas menores

por Luis Garicano on 19/03/2010

 La LES se ha aprobado hoy en Consejo de Ministros; aunque su objetivo es avanzar en el cambio de modelo de crecimiento, incluye un nuevo y agresivo tratamiento de las descargas. Como os prometí ayer, os presento un anticipo del eBook sobre la Ley de Economía Sostenible que presentaremos el viernes 26 Manuel Bagües, Jesús Fernández-Villaverde y yo, empezando por este tema. Lo que sigue es un extracto del excelente y mesurado artículo de Michele Boldrin y Pablo Vázquez sobre las disposiciones referidas a las descargas. Argumentan que la protección de derechos de autor y los procedimientos contenidos en la LES favorecerán a las grandes casas discográficas y a las grandes estrellas a costa de los usuarios y de los artistas menores. 

La LES y las Descargas 

Michele Boldrin y Pablo Vázquez

 La disposición final primera de la Ley de Economía Sostenible establece – mediante la modificación de una serie de leyes ya existentes – la posibilidad de interrumpir la prestación de un “servicio de la sociedad de la información” (sin eufemismos, la desconexión de Internet) o de retirar contenidos que vulneren la propiedad intelectual (es decir, el copyright).  La disposición establece además el procedimiento para hacerlo: una Comisión del Ministerio de Cultura  (formada por representantes de los “creadores” y de los consumidores) acordará si hay o no infracción de propiedad intelectual, decidirá si se debe cerrar o no la página y ejecutará el cierre.

 Con estas medidas se pretende eliminar o al menos reducir significativamente el intercambio de música, películas y libros a través de Internet, reforzando los derechos de exclusiva (monopolio decimos los economistas) que el copyright establece sobre esos productos. Se trata incluso de impedir que personas o empresas que hayan legalmente adquirido estos productos y lo hayan pasado a formato digital, posiblemente modificándolos o generando nuevos productos, puedan utilizar Internet para compartirlos con otras personas interesadas.  

 Sobre este precepto, como economistas, nos gustaría destacar dos aspectos. El primero es sencillo: no existe una justificación económica que ligue el nuevo modelo de crecimiento con estas limitaciones en el uso de la red, se consideren o no acertadas. España ocupa un lugar bastante discreto en cuanto a uso de Internet: 11 millones de usuarios, un índice de penetración de Internet del 56%, y puesto número 15 en cuanto a uso de esta tecnología por detrás de Italia y Austria (Informe Universal McCann, 2008). La amenaza de perder la conexión a Internet por bajarte películas o música en un país en el que el 65% de los usuarios accede a Internet por temas relacionados con el ocio (Fundación BBVA, 2008), probablemente no sea la mejor manera de fomentar el uso de esta herramienta esencial en el “nuevo modelo”. Merece la pena detenerse un comento en este argumento.  

 Alfabetizar una generación

 En los próximos años, el uso los ordenadores en la inmensa mayoría de actividades productivas se ampliará y generalizará. Se trata, creemos, de una aspiración deseable dado que es legitimo establecer una relación directa entre adopción de ordenadores y crecimiento de la productividad del trabajo. El propio Gobierno parece compartir este convencimiento, pues ha hecho del programa Escuela 2.0 -dirigido a proporcionar ordenadores a 400.000 estudiantes entre 10 y 13 años- el eje de su proyecto educativo en esta legislatura. Adicionalmente, el desarrollo de la sociedad del conocimiento nos ha enseñado que los ordenadores productivos son los ordenadores en red, los que pueden trabajar y conectarse con otros ordenadores. Desde las compras a los deberes escolares, pasando por la generación de proyectos y las redes sociales y laborales, parece claro que la transmisión y producción del conocimiento se hará cada vez más en red. Podemos pensar que un país productivo será un país donde sus ciudadanos y sus trabajadores “viven y trabajan en la red”: usan con familiaridad los ordenadores y sus, cada día mas sofisticadas, aplicaciones. Sin embargo, el ordenador es una máquina atractiva, pero no necesariamente intuitiva y en todo caso bastante más compleja que un tornillo: hay que familiarizarse con él y aprender a utilizarlo desde jóvenes para disfrutar de sus potencialidades en la edad laboral.  

 Los beneficios que se pueden generar para la sociedad de contar con una generación que tenga destreza en el uso de los ordenadores son, literalmente, enormes. La “alfabetización digital”  de la siguiente generación es, en este sentido, un cometido indispensable: que no sean sólo usuarios, sino que entiendan la lógica de estas máquinas para poder sacarles todo su partido. Creo que todos coincidimos en que si consiguiéramos esa destreza en la inmensa mayoría de los jóvenes entre 12 y 15 años, les habríamos aportado una herramienta muy eficaz para su futuro (sobre todo en un país con una tasa de paro juvenil superior al 40%). 

 Pues bien, generar habilidades en el manejo de Internet casa mal con limitaciones y prohibiciones de su uso. Que los jóvenes más inquietos se hagan maestros de la red choca frontalmente con la nueva reglamentación de la LES.  Un ejemplo: de acuerdo a las nuevas disposiciones, va a ser suficiente con tener un anuncio (por ejemplo, de Google) en la web para que te la puedan considerar como una web con afán de lucro y por tanto ser clausurada en el caso de que tengas contenido que no esté debidamente en regla con las autoridades de la propiedad intelectual. ¿Es esta una forma inteligente de promover que los jóvenes internautas abran nuevas páginas?  Ganaría tanto nuestro país con disponer de una generación que se maneje sin problemas con la red que se podría compensar a todos los artistas, cantantes y actores españoles varias veces por las eventuales pérdidas que este régimen de libertad les generara. De hecho, como analizamos unos párrafos más adelante, no es obvio que estos sectores vayan a perder a causa de la descarga y del intercambio de ficheros digitales entre usuarios de Internet. Lo único que, probablemente, estas medidas implicarían serían unas pérdidas para unas cuantas estrellas de la música o del cine (la mayoría extranjeras), que ya son bastante ricas y que, con toda probabilidad, no van a ofrecer mejores películas o canciones porque cobren rentas adicionales por productos que muchos ya consideran antíguos. De lo que podemos estar seguros, por el contrario, es que estas limitaciones no van a generar una mejor industria española del cine, de la música o de los libros; solamente harán, para los jóvenes de nuestro país, menos atractivo comprar y aprender a utilizar el ordenador así como navegar en la red. 

 No detener los cambios

 El segundo aspecto que queremos subrayar es que estas disposiciones son desacertadas y que, muy probablemente, van a resultar dañinas para el nuevo modelo de crecimiento económico. Pretender proteger a los autores de obras creativas mediante la desconexión de aquellos internautas que intercambien, por ejemplo, ficheros mediante el Emule, es una forma socialmente poco eficiente de protegerles; y, mas importante, no es para nada obvio que fomente la innovación artística y la producción de nuevas creaciones musicales o cinematográficas. La evolución del mercado de la música en nuestro país nos permite ilustrar estas ideas.  

 Hoy (2008 es el último dato disponible) los ingresos en este mercado son prácticamente los mismos que hace 4 años. Lo que ha cambiado es la composición. Mientras los ingresos por venta de música (física, los cds; o digital, por itunes por ejemplo) continúa descendiendo -aunque a menor ritmo-, los ingresos por música en vivo han aumentado. Como señalaba Steven Van Zandt, guitarrista de la E Street Band, hoy un disco se ha convertido para los artistas en un billete de avión para patearse la geografía dando conciertos. Este aspecto de la cuestión es fundamental: los cambios tecnológicos inducen siempre un cambio en la organización de la producción y distribución de los bienes y servicios en la industria afectada por el cambio tecnológico.  Estos cambios siempre han generado y siempre generarán ganadores y perdedores entre los insiders de la industria. De hecho, lo habitual es que lleguen normalmente nuevos ganadores y salgan algunos antiguos insiders que no saben adaptarse al cambio tecnológico. La tecnología digital, los ordenadores y el Internet son el cambio tecnológico en la industria del entretenimiento. La transformación que están generando es imparable: la cuestión fundamental no es si se puede parar para favorecer a los antiguos insiders, sino qué medidas favorecen más el desarrollo de la industria (también en nuestro país) y en todo caso cuáles aumentan el bienestar social.

 Los ganadores y los perdedores del cambio tecnológico en la industria del entretenimiento son ya muy visibles. Cualquier usuario puede acceder en la actualidad a un catálogo de música impensable sólo hace unos años, y en el que todos hubiéramos soñado cuando éramos (más) jóvenes. No se trata sólo de que se pueda descargar “ilegalmente” el último cd de Beyoncé; es que puede comprar (legalmente) por menos de lo que le cuesta un café la canción que más le gusta de ese cd o puede escuchar on line (sin posibilidad de descargar), prácticamente cualquier cd que pueda uno pensar. Se trata de una mejora sustancial del bienestar para el ciudadano, que no debemos minusvalorar: hoy, la tecnología permite que prácticamente cualquier habitante de este planeta tenga acceso a una de las creaciones más propias del ser humano.

 Pero hay otros que han perdido con los cambios. Los principales perjudicados han sido, sin duda, las discográficas y las tiendas de discos. Las tiendas “físicas” están en vías de extinción, pero las virtuales florecen: las ventas on-line han pasado en España  de 1,4 millones de euros en 2004 a 19,8 millones en 2008 (Ministerio de Industria, 2009). Y la discográficas se reinventan. Warner, una de las grandes,  tiene ya a la mitad de los artistas bajo el sistema de contrato 360º: es decir, contratos en los que la empresa discográfica obtiene ingresos de todas las actividades que realice artista (merchandise, derechos de imagen, tours, etcetera). No resulta absurdo pensar en un futuro en el que no haya grandes discográficas, al menos como las hemos conocido, como detentadoras de los “derechos de propiedad” de sus artistas y que nos encontremos un mundo poblado de decenas de miles creadores independientes.  Pero volvamos al asunto principal. 

 Otras formas de comercializar música están surgiendo: los pagos por acceso a grandes catálogos de música, como tiene por ejemplo Vodafone; o el acceso a esos grandes catálogos con anuncios o pagando por cuenta premium, como es el caso de Spotify o de la Radio Pandora. Estas nuevas vías, junto  a las bibliotecas digitales (de Amazon o de Itunes) y las actuaciones en vivo, demuestran que un mercado de la música sin “antidescargas” no solo puede ser rentable, sino que de hecho lo es; y que meter en un proceso judicial a los internautas que se dediquen a bajar música no va a resolver el problema. 

 Tal vez, todavía hay algunos lectores que a estas alturas del capítulo – y si no han pasado al siguiente – piensan que lo anterior es cierto (que lo es), pero que resulta inevitable perseguir a los que se descargan música para defender la creatividad; aunque impidamos el acceso a la gran mayoría mediante derechos de exclusiva, argumentan, lo hacemos por una buena causa, por asegurar que habrá música en el futuro. Si no protegemos a los grandes artistas, concluyen, nadie tendrá interés en salir a cantar. ¿Es cierta esta conclusion? Boldrin y Levine, por ejemplo, en los Proceedings de la National Academy of Science (2005) han investigado esta cuestión con bastante detalle, llegando a la conclusión de que simplemente, es falsa. Ellos, junto con otros muchos economistas, coinciden en destacar que no existe ninguna evidencia que ligue el incremento progresivo y la ampliación de los derechos de copyright con una subida, cuantitativa o hasta cualitativa, en la producción de música, libros y películas. 

 El argumento – menor protección de copyright = menor producción artística – sobre el que descansa la normativa en trámite de aprobarse, es sencillamente equivocado. Los 600 artistas que, de acuerdo con la SGAE, cobran el 75% de los derechos por reproducir su música (informe de la CNC, 2010), son precisamente los que no necesitan derechos de exclusiva: pueden, es más, deberían regalar su música, porque tienen otras muchas formas de ganar dinero. Y precisamente el hecho de hacer accesible su música a cualquiera alimenta su popularidad y les hace más atractivos en otras actividades. Eliminar los derechos de propiedad sobre los cds de Madonna, Beyoncé o Radiohead no es solo una forma de mejorar la vida de todos; es una forma de popularizar sus figuras, convertirlas en más estrellas y añadirles valor. Se gana no con la exclusiva, sino con lo contrario.

 Este argumento no es una fantasía de economistas teóricos. De hecho, se encuentra en el origen de la legislación de la propiedad intelectual, y del copyright en particular. El argumento es sencillo: cuando Alejandro Sanz y el último cantante de rumba escogen su futuro, el coste de oportunidad de dedicarse a la música no es muy distinto. Las grandes estrellas y los pocos conocidos no tienen alternativas laborales muy distintas fuera del mercado musical. Por tanto, si le redujéramos los beneficios un 10% a la superestrella X, seguiría haciendo lo que ahora hace ya que la alternativa fuera de la música (trabajar por ejemplo en la construcción como ocurría con ese celebre artista de OT) es sustancialmente peor. La sociedad no necesita sobre-proteger con unos derechos de exclusiva a los mega-artistas para que se dediquen a la música. Lo van a hacer con seguridad dada las posibles alternativas. A quien debe proteger el copyright es al último que ha llegado, a ese que si pierde el 90% de sus beneficios probablemente abandonará la profesión y se dedicará a limpiar mesas. En términos técnicos, el copyright debería estar diseñado para crear incentivos al artista marginal (los de menor éxito) no a los inframarginales (los de mayor éxito). Pero a los artistas marginales muy poca gente les pirateas, así que a estos también el copyright no le ayuda mucho.

 Este es el centro del argumento: la “pirateria” no hace daño al que acaba de llegar o al último cantante de rumba, porque no es negocio copiarle y distribuirle fuera de copyright. Una reducción de la sobreprotección del copyright no les afecta a estos miles de artistas; de hecho es lo contrario: un acceso sin persecución permite que sean conocidos y escuchados a bajo coste -que al menos es lo que quieren estos grupos- ganándose así unos pequeños segmentos de mercado y, posiblemente, una audiencia por conciertos en vivo y otras performances. Si para escuchar a un grupo algo desconocido tengo que pagar 18 euros, es bastante probable que no lo haga: si está accesible en la red, aumentan significativamente las posibilidades. El éxito de myspace, la web más visitada de nuestro país, es una buena muestra de esto.

 Además, desde el punto de vista del conjunto de la sociedad, la cuestión no es y no debe ser encontrar una legislación que permita a los productores de música, libros, o películas ganar más dinero posible. Al contrario, desde el punto de vista del bienestar social, la pregunta apropiada es: ¿qué regulación facilita que se genere la mayor cantidad de creaciones  artísticas que puedan ser disfrutadas por más personas (es decir, al menor precio posible)?  En otras palabras, la definición de los derechos de propiedad intelectual no deberían mirar únicamente a proteger los intereses de algunos productores sino que deberían buscar maximizar la producción y el consumo bajo la restricción que productores y consumidores hagan lo que hacen de manera libre y voluntaria. Es bastante evidente que la actual regulación del sistema de copyright, y la ulterior protección que los procedimientos contenidos en la LES implican, favorecerán las grandes casas discográficas y las grandes estrellas (los 600 artistas que mencionaba la SGAE) a costa de los usuarios y de los artistas menores.

 Conclusión

 Concluyendo, la disposición final primera de la Les, por fuerte que sean las presiones del sector, no es una buena idea. No lo es porque no va a aportar nada al cambio de modelo y probablemente lo haga más dificil, haciendo menos atractiva el uso de una herramienta que sí es esencial en este cambio de paradigma; y porque además es equivocada e inútil. Equivocada porque es una ineficaz forma de defender a los artistas e inútil porque cuando se lleve al juez al primer internauta, lo más probable es que mucha gente habrá encontrado otras fórmulas de escuchar música. Sería preferible, por el contrario,  que se aprovechara ese texto legal para incorporar las recomendaciones que ha realizado hace pocas semanas la Comisión Nacional de Competencia acerca de nuestra ley de propiedad intelectual y que ponen en cuestión el grado de competencia de algunas de los elementos de este sector. 

 Referencias

 Boldrin, M y Levine, D (2005): The Economics of Ideas and Intellectual Property. Proceedings of the National Academy of Sciences, 102 (2005), 1252-1256.

 Universal Mccann International Social Media Research Wave 3, (2009) en http://www.slideshare.net/mickstravellin/universal-mccann-international-social-media-research-wave-3

 Fundación BBVA (2008). II Estudio sobre Internet en España. Disponible en http://www.fbbva.es/TLFU/tlfu/esp/investigacion/fichainves/index.jsp?codigo=315

 Comisión Nacional de Competencia (2010):  Informe sobre la Gestión Colectiva de Derechos de Propiedad Intelectual. Disponible en http://www.cncompetencia.es/Inicio/Promocion/Informes/tabid/166/Default.aspx

 Informe Anual 2009 de la Industria de los Contenidos Digitales en España,  Ministerio de Industria, Turismo y Comercio.

Imprimir Imprimir

{ 9 trackbacks }

Blog de Hardware » Blog Archive » La LES y las Descargas: Protege a las grandes casas y a las …
19/03/2010 at 17:04
La semana en los blogs LXXII
21/03/2010 at 13:29
La LES y las descargas
23/03/2010 at 11:35
Maoc84's Blog
23/03/2010 at 13:18
Especial “anti Ley Sinde”: reacciones y un par de acciones | ALT1040
23/03/2010 at 23:09
Especial “anti Ley Sinde”: reacciones y un par de acciones | RSS Tecnología
24/03/2010 at 00:07
motos.cdpsl.es – Especial “anti Ley Sinde”: reacciones y un par de acciones
24/03/2010 at 08:08
La LES y las Descargas: Protege a las grandes casas y a las grandes estrellas a costa de los usuarios y los artistas men
25/03/2010 at 11:27
El Triángulo y El Monopolio « Infraleves
26/03/2010 at 15:41

{ 57 comentarios }

José Luis Ferreira 19/03/2010 at 18:30

¿Para cuándo un manifiesto sobre la propiedad-monopolio intelectual?

Luis Garicano 19/03/2010 at 18:33

José Luis — hace falta, sin duda! sirva el post de anticipo…

Enrique Javier Rubio 19/03/2010 at 19:03

Excelente post. Desde hace poco tiempo os sigo y me parece un que haceís un blog muy constructivo. Mi primer comentario es sobre este post ya que me toca de cerca. Nací a finales de 1976 y desde los 7 años ando liado con ordernadores (sic, que mala vida). Me gustaría comentaros cuatro cosas:
a) Ya pagamos todos el famoso canon digital. Es decir pagamos un sobreprecio por el soporte de almacenamiento digital, hagamos con él lo que hagamos. Yo, ya que tengo que pagar, decido que ya estoy pagando por las descargas y que no hago nada malo.
b) Mi padre es músico y mi madre artista (soy la oveja negra de la familia, el “científico”). Yo no veo que organizaciones como las SGAE los protega, me da la impresión que simplemente se quedan con el dinero y que a los pequeños artistas les den.
c) Sobre la productividad de España. Me da pena que mis padres sepan manejar un ordenador y moverse mejor por internet que chavales de 25 años. Cuando era más joven me daba miedo que las nuevas generaciones me desplazaran de mi puesto de trabajo. Ahora me da risa, su nivel de formación y profesionalidad deja mucho que desear. Por supuesto no generalicemos, hay chavales que se lo curran mucho, a pesar de la sociedad que les rodea.
d) Siempre mis padres me inculcaron que donde se ve si un artista es bueno o no es en el “directo”. La verdad que los músicos tengan que hacer conciertos en directo para ganar dinero me parece un giro de acontecimientos muy bueno. Si un grupo me gusta entonces yo voy a pagar por verlos en directo, tenga su discografía o no.
Animo con este blog, la verdad es que me gustaría saber más economia (desde un punto de vista matemático) para seguiros con más conocimiento de causa.

Carlos 20/03/2010 at 11:22

Dos reflexiones
1.- La LES está hecha a la medida de las corporaciones USA. Imagino que algún favor se quiere pagar, o alguien necesita más cariño. A la posible, hipotética, siempre embrionaria industria de la información y el conocimiento en España, pues que le zurzan.

Aquí y en USA, lo que se puede ver, lo que se puede oir, se puede copiar. Es una guerra perdida. Es como la confrontación entre el cañón y la coraza, siempre acabará ganando el primero. El problema es el tiempo y las oportunidades perdidas por defender a las grandes.

Saludos

Manuel 20/03/2010 at 15:36

Simplemente quería aclarar una cosa. Se utiliza la palabra detentar para referirse a los poseedores de los derechos de autor, y es posible que se quiera utilizar esa palabra, pero detentar significa “tener ilegalmente”.
Por lo demás, es obvio, un retraso de años en nuestra alfabetización digital sin beneficios para nadie y con costes evidentes: retraso y atraso. Un nuevo escollo a sumar al excesivo coste de la banda ancha (en comparación al resto de Europa, por no hablar del nuevo desarrollo de la banda ancha en USA) y al sobreprecio del canon digital en todos los productos electrónicos.
Ah y felicidades por el blog, didáctico, solvente, incisivo, etc, etc.

TOMSTRONG 20/03/2010 at 19:54

Creo que hay un error de base. Soy un productor pequeño. Y las bajadas de mis peliculas me han arruinado. No me habléis de “modelo de negocio obsoleto” ni de “alfabetizar a una generación”. He hecho un producto. La gente lo está viendo gratis. No recibo el dinero esperado. Consecuencia, el banco me tiene en proceso ejecutivo. No soy una multinacional, sólo un pequeño productor. Hay varios cientos de miles de personas que han visto mi producción y no han pagado por ello. Y este sistema, que yo sepa, se basa en el intercambio de bienes por dinero. El hecho de que una técnica “permita” algo no implica automáticamente que eso sea bueno. El hecho de que millones de personas estén traficando con contenidos sin consentimiento de sus propietarios me parece espantoso. España es un absoluto punto fuera de rango en términos de piratería doméstica por Internet. Creo que tiene que ver con nuestra secular ausencia de responsabilidad; el miedo postfranquista a regular. La repugnancia a ser parte de una sociedad, con las obligaciones inherentes a los derechos. Y está creando unos ciudadanos que no me gustan nada. Esos de “lo quiero, y lo quiero ya”. Esa forma de pensar puede destruir sociedades enteras; es devastadora. Cuanto menos está destrozando una industria entera. La hipoteca sobre mi casa me lo recuerda todos los días. Para terminar, por favor, evitad la falacia de que esto está “diseñado por las multinacionales americanas”. Aquí nos la jugamos todos. Los grandes y los pequeños.

TOMSTRONG 20/03/2010 at 20:26

Un dato más por si os viene bien. Escribís desde una burbuja pirata en Internet, sed conscientes de ello. Desde un país en el que pagar impuestos se considera de tontos, y donde la sociedad civil no existe ni se la espera. Con esos mimbres ¿Cómo podemos aspirar a ser modelo de “uso responsable de Internet” para nadie?

Por ahí en la Red hay un mapa de la piratería mundial basado en los accesos a The Pirate Bay. Y es realmente significativo. China (34%) arrasa. Las áreas “calientes” son: USA, Japón, Taiwan, Malasia, y… España. El resto, “peanuts”. 6 países se llevan el 60% del tráfico de The Pirate Bay.

Lo dicho, no somos un buen modelo. En fin, saludos a todos, y aprovecho para felicitaros por vuestro magnígico blog.

cambiosocialya 21/03/2010 at 01:27

Llevaba mucho tiempo como lector de este blog, sin intervenir, hasta hoy.
Y lo hago, porque creo que los análisis que aquí se hacen, tienen todo el rigor que puede tener una “ciencia” en la que como economista, sinceramente, no deposito ya confianza alguna. Pero al menos los argumentos que se ofrecen aquí, como dicen los italianos “pueden no ser verdad, pero están bien pensados”. Sin embargo, creo que en el caso de este “análisis” de la LES, ni una cosa ni la otra: ni es verdad, ni está bien pensado.

La Economía, gravita en este siglo inevitablemente hacia la ideología pura y dura, en la que los hechos “empíricos” son interpretados según convenga, y esto es exactamente lo que ha pasado en este artículo. No hay ninguna prueba que permita afirmar que pasará lo que augura la entrada, lo mismo que no la hay en contrario. Solo el que tiene algún interés en que pase una de las dos cosas lo tiene claro.

TOMSTRONG 21/03/2010 at 22:13

Tras mis dos posts de ayer he releído vuestro interesante artículo y, viendo que va a un publicación, quisiera aportaros mis puntos de vista como productor al respecto.

Sobre este precepto, como economistas, nos gustaría destacar dos aspectos. El primero es sencillo: no existe una justificación económica que ligue el nuevo modelo de crecimiento con estas limitaciones en el uso de la red, se consideren o no acertadas. España ocupa un lugar bastante discreto en cuanto a uso de Internet: 11 millones de usuarios, un índice de penetración de Internet del 56%, y puesto número 15 en cuanto a uso de esta tecnología por detrás de Italia y Austria (Informe Universal McCann, 2008). La amenaza de perder la conexión a Internet por bajarte películas o música en un país en el que el 65% de los usuarios accede a Internet por temas relacionados con el ocio (Fundación BBVA, 2008), probablemente no sea la mejor manera de fomentar el uso de esta herramienta esencial en el “nuevo modelo”. Merece la pena detenerse un comento en este argumento.
^
Mis comentarios sobre este párrafo:
1- Si bien España parece ocupar un lugar discreto en el uso de Internet, ocupa un puesto de honor (es uno de los 6 países que descargan el 60% de los contenidos de The Pirate Bay, junto a China (36%), Usa, Malasia, Japón y Taiwan). Eso implica, en términos de población de los otros territorios y de acceso a Internet que una gran mayoría de los internautas españoles intercambian archivos, perdóneseme la afirmación, ya que soy parte interesada, sin el consentimiento de los legítimos propietarios del derecho de copia.

2- La conexión que se corta según la legislación que estáis comentando, es la del emisor, no la del receptor. Esto es, se solicita a la operadora que permita el cierre de la web que contiene o señala a contenidos protegidos. El usuario que se baja las películas no sufrirá corte alguno. Esto invalida el resto del razonamiento.

3- El fomento de una nueva herramienta no debería incluir su uso perverso o perjudicial, creo yo.

Pues bien, generar habilidades en el manejo de Internet casa mal con limitaciones y prohibiciones de su uso. Que los jóvenes más inquietos se hagan maestros de la red choca frontalmente con la nueva reglamentación de la LES. Un ejemplo: de acuerdo a las nuevas disposiciones, va a ser suficiente con tener un anuncio (por ejemplo, de Google) en la web para que te la puedan considerar como una web con afán de lucro y por tanto ser clausurada en el caso de que tengas contenido que no esté debidamente en regla con las autoridades de la propiedad intelectual. ¿Es esta una forma inteligente de promover que los jóvenes internautas abran nuevas páginas?
^
Mis comentarios sobre este párrafo:
Como avanzo en el punto 3 anterior, no parece de recibo justificar en aras de la “alfabetización de internet” el que se permitan conductas perniciosas en la red. De la misma manera que cuando empezaron a aparecer los primeros automóviles en las carreteras hubo que cambiar las normas de tráfico, en este caso ocurre lo mismo. Nueva tecnología, nuevos desafíos, nuevas reglamentaciones ¿O se aboga por la no reglamentación? ¿Les parece lícito formar a un joven en la cultura de “cógelo si está ahí”? ¿Creen que esa forma de pensar crea ciudadanos maduros? La alfabetización digital es una excusa endeble en mi opinión, sobre todo pensando en las generaciones que ya han nacido en el mundo dominado por Internet, que no necesitan alfabetización alguna. Es espontáneo para ellos, y manejar un GUI no requiere, creo, alfabetización tecnológica alguna. Ese concepto ha sido inventado por la clase política, que ni siquiera tiene muy claro lo que significa. La pregunta final sobre si es inteligente promover que lo jóvenes internautas abran nuevas páginas el permitir la piratería lo encuentro particularmente ofensivo.

Ganaría tanto nuestro país con disponer de una generación que se maneje sin problemas con la red que se podría compensar a todos los artistas, cantantes y actores españoles varias veces por las eventuales pérdidas que este régimen de libertad les generara.
^
Mis comentarios sobre este párrafo:
Si esa circunstancia se produjera, seríamos una isla de ilegalidad en todo el planeta. ¿Es eso lo que buscamos? ¿Se denomina libertad al intercambio de objetos con valor económico sin contraprestación económica? ¿No es eso destruir las bases de la economía? Detecto al final del párrafo que no se entiende el problema. Esto afecta a los detentadores del copyright de los productos que se copian, que son distribuidores y productores. No tiene nada que ver con cantantes y actores.

De hecho, como analizamos unos párrafos más adelante, no es obvio que estos sectores vayan a perder a causa de la descarga y del intercambio de ficheros digitales entre usuarios de Internet. Lo único que, probablemente, estas medidas implicarían serían unas pérdidas para unas cuantas estrellas de la música o del cine (la mayoría extranjeras), que ya son bastante ricas y que, con toda probabilidad, no van a ofrecer mejores películas o canciones porque cobren rentas adicionales por productos que muchos ya consideran antíguos. De lo que podemos estar seguros, por el contrario, es que estas limitaciones no van a generar una mejor industria española del cine, de la música o de los libros; solamente harán, para los jóvenes de nuestro país, menos atractivo comprar y aprender a utilizar el ordenador así como navegar en la red.
^
Mis comentarios sobre este párrafo:
Este párrafo es un completo acto de fe. Sin sostenerse en dato alguno, ofrece como hechos lo que sólo son opiniones. Las cifras de descargas, que obtienen EGEDA y FAPAE, son muy diferentes a la tesis, por lo que ésta se basa en datos falsos o inexistentes.

El segundo aspecto que queremos subrayar es que estas disposiciones son desacertadas y que, muy probablemente, van a resultar dañinas para el nuevo modelo de crecimiento económico. Pretender proteger a los autores de obras creativas mediante la desconexión de aquellos internautas que intercambien, por ejemplo, ficheros mediante el Emule, es una forma socialmente poco eficiente de protegerles; y, mas importante, no es para nada obvio que fomente la innovación artística y la producción de nuevas creaciones musicales o cinematográficas. La evolución del mercado de la música en nuestro país nos permite ilustrar estas ideas.
^
Mis comentarios sobre este párrafo:
Aquí me temo que aparece el error básico del que parte el artículo, y que en mi opinión invalida toda la tesis. En primer lugar, el problema afecta a productores y distribuidores, es decir, a propiedad industrial. No es un problema de propiedad intelectual, y por ende hablar de autores carece de sentido. Segundo, se salta a un prejuicio conceptual, que implica que el pago por el consumo de una obra artística atenta contra la innovación artística y la producción de nuevas creaciones. Más al contrario, a los productores arruinados por el fenómeno que se comenta nos puede parecer ofensivo que se hable tan a la ligera de ello. Es la situación actual la que está creando un desastre en toda la industria. Como ejemplo, la industria de Hollywood ha producido un 40% menos de películas en los últimos años, a causa de la piratería y la crisis económica. Este párrafo relata el mundo al revés, en mi modesta opinión.

 Hoy (2008 es el último dato disponible) los ingresos en este mercado son prácticamente los mismos que hace 4 años. Lo que ha cambiado es la composición. Mientras los ingresos por venta de música (física, los cds; o digital, por itunes por ejemplo) continúa descendiendo -aunque a menor ritmo-, los ingresos por música en vivo han aumentado. Como señalaba Steven Van Zandt, guitarrista de la E Street Band, hoy un disco se ha convertido para los artistas en un billete de avión para patearse la geografía dando conciertos. Este aspecto de la cuestión es fundamental: los cambios tecnológicos inducen siempre un cambio en la organización de la producción y distribución de los bienes y servicios en la industria afectada por el cambio tecnológico.  Estos cambios siempre han generado y siempre generarán ganadores y perdedores entre los insiders de la industria. De hecho, lo habitual es que lleguen normalmente nuevos ganadores y salgan algunos antiguos insiders que no saben adaptarse al cambio tecnológico. La tecnología digital, los ordenadores y el Internet son el cambio tecnológico en la industria del entretenimiento. La transformación que están generando es imparable: la cuestión fundamental no es si se puede parar para favorecer a los antiguos insiders, sino qué medidas favorecen más el desarrollo de la industria (también en nuestro país) y en todo caso cuáles aumentan el bienestar social.
^
Respecto a este párrafo, me sorprende que se vuelva una y otra vez al único ejemplo de los ingresos de las actuaciones de los grupos musicales, cuando eso es una gran falacia de parte ¿Qué pasa con los grupos “de laboratorio” que no actúan en vivo? Pero es que se vuelve a hablar de derechos de autor cuando esto es un problema de propiedad industrial. Pero a pesar de ello, entraré al trapo. Aquí se copia todo lo copiable. No sólo música, sino cine, libros, comics, etc. ¿Qué pasa con las productoras de cine, tienen que actuar en vivo para ver el dinero que han invertito? ¿Y los escritores? ¿Y los traductores? ¿Y los editores, los distribuidores, las decenas de profesiones que viven de esas otras industrias? He visto películas americanas bajadas por un chico en España. Como la pelicula estaba en inglés se fue a un cine y grabó el sonido. Se bajó un Adobe Premiere -pirata, claro; somos también uno de los países que más piratea software del mundo- y añadió el sonido a la película. No satisfecho con ello, hay un grupo de internautas que subtitulan películas americanas pirateadas al inglés “para sordomudos”, dicen ellos, con unas traducciones espantosas repletas de faltas de ortografía; el amateurismo entra en escena y destroza los productos. Si esto lo hacen las tríadas en Madrid, explotando salvajemente a inmigrantes africanos lo llamamos Top Manta y es un delito. Si lo hacen internautas en sus casas es “altruismo” y “una nueva forma de ver el mundo”.
 Los ganadores y los perdedores del cambio tecnológico en la industria del entretenimiento son ya muy visibles. Cualquier usuario puede acceder en la actualidad a un catálogo de música impensable sólo hace unos años, y en el que todos hubiéramos soñado cuando éramos (más) jóvenes. No se trata sólo de que se pueda descargar “ilegalmente” el último cd de Beyoncé; es que puede comprar (legalmente) por menos de lo que le cuesta un café la canción que más le gusta de ese cd o puede escuchar on line (sin posibilidad de descargar), prácticamente cualquier cd que pueda uno pensar. Se trata de una mejora sustancial del bienestar para el ciudadano, que no debemos minusvalorar: hoy, la tecnología permite que prácticamente cualquier habitante de este planeta tenga acceso a una de las creaciones más propias del ser humano.
^
Aquí está el problema básico de este asunto. La gente puede bajarse música por un bajo coste. Eso es estupendo, pero ese micro pago ni siquiera puede competir con el totalmente gratis que hace la gente en España desde Emule o Vagos. Cuando puedes bajarte los contenidos gratis los micropagos no te interesan. Hay una legión de ciudadanos que están jugando con cartas marcadas. Ejercen de distribuidores, sin contraprestación económica. Contra esa “oferta” no se puede competir .
 Además, desde el punto de vista del conjunto de la sociedad, la cuestión no es y no debe ser encontrar una legislación que permita a los productores de música, libros, o películas ganar más dinero posible. Al contrario, desde el punto de vista del bienestar social, la pregunta apropiada es: ¿qué regulación facilita que se genere la mayor cantidad de creaciones  artísticas que puedan ser disfrutadas por más personas (es decir, al menor precio posible)?  En otras palabras, la definición de los derechos de propiedad intelectual no deberían mirar únicamente a proteger los intereses de algunos productores sino que deberían buscar maximizar la producción y el consumo bajo la restricción que productores y consumidores hagan lo que hacen de manera libre y voluntaria. Es bastante evidente que la actual regulación del sistema de copyright, y la ulterior protección que los procedimientos contenidos en la LES implican, favorecerán las grandes casas discográficas y las grandes estrellas (los 600 artistas que mencionaba la SGAE) a costa de los usuarios y de los artistas menores.
^
Este párrafo me fascina ¿No se supone que en España el precio es libre? ¿Estamos insinuando que hay que acordar precios en los productos culturales? ¿Aquí el mercado no se autoregula?
En fin, resumiendo, creo que el artículo peca, no de buscar una tesis desde unas premisas, sino que hace su tesis de antemano. “Busco los argumentos que favorezcan mi línea de pensamiento”. En este sentido, creo que el artículo carece de valor y rigor científico. Y desde el punto de vista de alguien afectado de primera mano por el problema, muestra una alarmante ignorancia de los mecanismos de la industria, de la propiedad industrial versus intelectual, y transmite un sesgo ideológico que, partiendo de la Academia, me parece absolutamente alarmante.
Un saludo cordial.

Jesus FV 21/03/2010 at 22:38

TOMSTRONG:
Los productores, artistas y demás en España perdieron toda su legitimidad para protestar con el Canon Digital. Cuando se invierte la carga de la prueba y se me obliga a pagar por adelantado un dinero por mi portátil (a mi o mi padre, por ejemplo, que no nos hemos bajado jamás una película o una canción pop porque no nos gustan), no solo no me dan pena los del cine (que por otra parte ya viven en buena medida de los impuestos de todos) sino que además me entran ganas de decirle a todos los chavales que se pongan como locos a bajarse películas.
Con respecto a los escritores y traductores: no hubo protección hasta principios del siglo XX y dado el panorama actual y el que había hace un siglo, mejor me quedo con el XIX sin protección intelectual.

Carlos 21/03/2010 at 23:09

Unas preguntas

¿Qué sacaba de su actividad Sófocles?
¿De qué vivían los magister del gregoriano en la Edad Media?
¿Como estaba de remunerado el empleo del sacerdote Vivaldi? ¿Cuánto cobraba por sus obras?¿Donde está enterrado Mozart?
¿Verdi, se desplazó en su yate privado para el estreno de Aida?

Conclusión: cada sociedad trata a sus creadores según las condiciones de la época.
En el siglo XX el acceso masivo a los media propició un modelo de negocio muy distinto a los existentes en siglos precedentes. Mucho más lucrativo.
En el siglo XXI el acceso a la información se ha incrementado de forma exponencial. Principalmente debido a la red. Esto sin lugar a dudas está haciendo que la sociedad cambie. Hacia…… cualquiera sabe. Y el modelo de negocio del arte, sin lugar a dudas, cambiará. ¿Hacia donde? Pues vaya usted a saber. Pero me jugaría algún dinero a que se parecerá muy poco a los anteriores sistemas.

TOMSTRONG 22/03/2010 at 00:26

Jesus FV, el Canon digital compensa a los AUTORES por la COPIA PRIVADA. No tiene nada que ver con nosotros los PRODUCTORES ni con los DISTRIBUIDORES. En serio, con estos mimbres ¿Quieres debatir c0nmigo? Encantado, pero por favor primero ENTIENDE el problema, que es que no hay manera. Repito, fija la idea. CANON NO TIENE NADA QUE VER CONMIGO.
Y la barbaridad que sueltas sobre la porpiedad intelectual, me deja asombradito. Sin ella, no habría arte, así de claro. Pero insisto: NO ES EL DEBATE, NO TIENE QUE VER CON MI NEGOCIO, QUE NO OS ENTERÁIS. Eso sí, para tu información, el derecho a la propiedad intelectual es un Derecho Humano (Art.27-2 de la Declaración Universal). Así que, además de soltarme un sermón sobre el Canon, que no tiene nada que ver con mi profesión de productor, esto es, que no es el debate, encima, abogas por abolir uno de los Derechos Humanos. Estupendo. Gracias.

TOMSTRONG 22/03/2010 at 00:35

Jesus FV, he querido además sumar otro post más para centrarme en tu insulto, que así lo tomo de que “los del cine vivimos de los impuestos de todos”. Como toda actividad subvencionada, la del cine pasa los mismos controles que todas las demás (Ley General de Subvenciones, porcentaje máximo de un 33% de la inversión del productor, mínimis, etc.) Cuando pides un ICO para cine contra la subvención, a los 5 años has de devolverlo, y si tu película no recauda un mínimo, no hay subvención. NO LA HAY, y tienes que devolver el ICO. Perdona, pero aquí hace mucho frío. He arriesgado las propiedades familiares y no tolero que nadie me insulte con el tópico de los “medios nacionales” sobre el cine español, porque es FALSO. De nuevo, documéntate, que la ley es pública y está en el BOE, y no opines desde el prejuicio, porque ofendes a terceros, y te retratas. Espero que madures. Yo al menos estoy arriesgando mis propiedades en un sueño personal. Tú no sé lo que eres, pero dadas tus opiniones, no me interesa saberlo. Saludos.

TOMSTRONG 22/03/2010 at 00:43

Para terminar, a los autores del Post original ¿Os habéis parado a pensar en que vuestro artículo contradice el mismo nombre de vuestro blog?

Nada es gratis.

Por tanto, sugeriría un nuevo título a vuestro blog, tal vez un poco largo como url, pero informativo cuanto menos:
Nadaesgratis (excepto, claro, las películas, música, libros, y otros objetos susceptibles de copia digital, que sí son gratis, porque hemos decidido que sea así, hala, y porque creemos que e eso de la cultura no es industria, ni genera empleo, ni nada ¡y el canon es muy feo! Y todo esto no lo decimos porque Telefonica y otras operadoras lleven intoxicando sobre el asunto desde sus medios afines, ni porque paguen la Asociación de Internautas, ni porque todos los medios publiquen lo que el Sr. Alierta “sugiera” como mayor anunciante del país, no, no, claro que no, esto es inocente altruismo para que nuestros niños naveguen libremente por los atriles del videoclub Internet y se bajen lo que quieran sin que nadie les afee su conducta, por ejemplo una peli grabada por una mafia thailandesa y subtitulada por un adolescente analfabeto, que eso SI ES CULTURA).

Bueno, un poco largo, pero informativo.

Jesús Fernández-Villaverde 22/03/2010 at 00:52

El cine no debería recibir ni un duro de subvenciones. Había que cortarlas todas de raíz: básicamente es una industria que vive del hecho de que los políticos quieren estar a buenas con los actores para que, cuando llegan las elecciones, salgan por la tele diciendo que hay que votar X o Y (el porqué el votante medio considera importante lo que un actor, que normalmente es bastante ignorante, piense sobre política exterior o fiscal es un misterio insondable). El que estas se fiscalicen o no por los mismos criterios que otras subvenciones es a non sequitor en el argumento (ah, y lo del ICO es una tontería: es un crédito subvencionado, existe una cosa que se llama coste de oportunidad que es tan subvención como cualquier otra).
Y si usted ha arriesgado su propiedad: pues muy bien, yo tengo muchos amigos que la han arriesgado por negocios para los que creían que había mercado, les han salido mal y no van llorando como magdalenas por subvenciones públicas o monopolios privados.
Usted quiere vivir de mi dinero y encima se enfada cuando le digo que ni hablar. Anda, que tiene gracia la cosa….
Con respecto a lo del Canon digital: tengo toda la razón del mundo. Usted está confundiendo la incidencia legal con la incidencia económica. Los productores se benefician como los actores o los cantantes del canon en tanto que cambia el coste de oportunidad de los artistas.
Históricamente: Bach existió sin derechos de propiedad y le da 100,000 vueltas a todos los grupos de música pop del mundo multiplicados por mil. Lope de Vega existió sin derechos de propiedad y le da mil vueltas a todas las películas que nunca se puedan hacer en nuestro país.
La cita de los derechos humanos: el derecho a la propiedad intelectual es al reconocimiento del autor, no a la remuneración.
Y no, no insulto. Usted dijo:
“creo que el artículo carece de valor y rigor científico. Y desde el punto de vista de alguien afectado de primera mano por el problema, muestra una alarmante ignorancia de los mecanismos de la industria, de la propiedad industrial versus intelectual, y transmite un sesgo ideológico que, partiendo de la Academia, me parece absolutamente alarmante.”
Michele Boldrin lleva décadas pensando sobre este tema, con docenas de magníficos papers y un libro extraordinario con una documentación empírica contundente.

Pepe Alonso 22/03/2010 at 03:12

Sr. Fernández-Villaverde, me acaba Vd. de defraudar enormemente. Lo digo sin ironía ninguna.

Me parece terrible que utilice este blog que hasta ahora había sido un oasis de diálogo y discusión amistosa en una retahila de insultos y descalificaciones de un pelaje más que grueso.

De verdad que no me esperaba de Vd. frases como las que le he leído en sus últimos comentarios. Lamentables tanto por el tono como por la desinformación (interesada o no) que demuestran.

Una verdadera pena.

Pepe Alonso 22/03/2010 at 03:17

En cuanto al artículo en sí, y estando de acuerdo con algunos de sus puntos, creo que algunas de sus conclusiones son como mínimo aventuradas.

Decir que el nuevo modelo de la música está en el directo es algo que se viene diciendo desde hace muchos años, pero la realidad es que ese nuevo modelo sólo ha favorecido a los grandes grupos ya establecidos con anterioridad a la aparición del fenómeno de las descargas.

Para más inri, se trata de un modelo financiado en gran parte con dinero público, vía las generosas subvenciones que ayuntamientos y comunidades autónomas han estado otorgando graciosamente a todo tipo de festivales y conciertos.

La cruda realidad de los grupos que empiezan es que tienen un caché ridículo cuando no tienen directamente que pagar por actuar en determinadas salas o festivales.

Además, los últimos datos de ingresos de SGAE del 2009 demuestran bastante a las claras que la recaudación por la música en directo ha descendido notablemente. Nada extraño teniendo en cuenta que como he mencionado antes es una fuente de ingresos fuertemente subvencionada y que en tiempos de crisis ha cerrado el grifo (y más que lo va a cerrar).

Jesús Fernández-Villaverde 22/03/2010 at 03:18

Pepe:
Quizas me haya pasado, pero es que lo del Canon Digital es para llevarse las manos a la cabeza. Si le pudiese contar las conversaciones en el Congreso que llevaron a su implantacion entenderia mejor mi enfado!
Pero si, en el futuro no me controlare mejor ;)

Jesús Fernández-Villaverde 22/03/2010 at 03:18

Pepe:
Queria decir, obviamente: “en el futuro me controlare mejor”

Pablo Vázquez 22/03/2010 at 03:49

Perdonar por haber estado unos días out del blog y le agradezco a los editores (Luis y Jesús que han posteado y comentado) su trabajo. Aprovecho para pediros a los que comentais y esperaís una respuesta que os identifiqueis (como hacemos los demás) y que hagamos un esfuerzo porque esto no acabe con el tono de disputa de bar.

Dicho esto, vamos al tema y gracias por los argumentos de todo tipo. Por facilitar, numero las ideas y trataré de que el mío no sea el post más largo:

1. Lo que contamos Michele y yo, básicamente es que los derechos de propiedad intelectual no es una forma eficiente de conseguir lo que una sociedad quiere: creaciones (artisticas, intelectuales) accesibles a la población. Dicho de otra forma, socialmente es muy caro tener derechos de propiedad intelectual; existen otras formas de remunerar a los creadores que consiguen que siga habiendo lo que queremos, esas obras artisticas, pero que las puedan disfrutar más personas.

2. Este planteamiento, no es ideología, no es de uno locos ni está pillado por los pelos con cuatro datos. Los datos son de la industria, hay mucha evidencia disponible y hay una parte muy importante de la ciencia económica que tiende a analizar los derechos de propiedad intelectual en esta dirección. Estáis en vuestro derecho de matar al mensajero, pero es cosa vuestra.

3. El tema del canon me parece interesante aunque no muy vinculado con el tema. Para mi lo más discutible no es que exista sino el hecho de que lo establezca el Estado pero sus ingresos van a una corporación privada. Por lo comentado en (1) no nos gusta el trabajo de esas corporaciones, pero en todo caso que cada palo aguante su vela.

4. El comentario de Javier sobre sus parientes músicos creo que da en el clavo. Se nos explica que esto de los derechos de propiedad es para defender a los músicos sencillos, no a las estrellas. Y me temo que esos músicos sencillos no los necesitan; es más lo que quieren es que alguien les escuche, no lo contrario.

5. Hay algunos estudios, en línea de lo que comenta Javier del directo, que pone de manifiesto que la gente que se descarga música “gratis” acaba acudiendo a los conciertos. No nos parecían muy serios y por esos no pasamos el link. De hecho,la industria conoce muy bien este hecho. En el último informe de la IFPI que se publicó hace unos dias, hablando del papel de las discógraficas y de los costes que tiene crear un artista hacen una mención pequeña a las “free samples” como mecanismo de promoción. Y por eso mismo se han pasado año pagando a las radios para que nos repitieran una y otra vez las mismas canciones. Que te escuchen es el primer paso para que te aprecien, te visiten y crees un link con el cliente.

6. España, país de piratas. Hemos tratado de verificar las estadísticas que con frecuencia proporciona la industria diciendo que somos uno de los países más piratas del mundo y no hemos podido hacerlo: nunca proporcionan la fuente. Desconocía la de Pirata Bay trataremos de estudiarnos cómo la confeccionan antes de decir algo sobre ella. Supongamos por un momento que fueramos el país más pirata del mundo y que todos nos descargáramos todo de internet: ¿cuál es es el problema? Es mas, supongamos que todo el mundo es tan pirata como nosotros. ¿Qué pasaría? Que cambiaría la industria, tal y como la entendemos; desaparecerían unos segmentos (tal vez las casas de discos) y aparecerían otros. Es verdad que esto afectaría a productores y distribuidores mucho más que a autores. Es decir, por supuesto que hay perdedores. Nadie ha dicho lo contrario, y lo siento de verdad por quienes les afecte. Pero para el conjunto de la sociedad el resultado puede ser positivo; y sobre todo va a ocurrir en todo caso. Como ocurre en casi todos los sectores donde se produce un importante cambio tecnológico. O es que pensamos que deberíamos prohibir los chinos porque hacen la competencia a nuestras tiendas de juguetes?

Seguro que me dejo cosas, pero también seguro que seguimos…

Pepe Alonso 22/03/2010 at 03:50

Que conste que a mí el canon digital me parece un error tremebundo por parte de los defensores del modelo del copyright. Pero no creo que ello sea excusa para automáticamente deducir que todo el modelo es inútil y/o corrupto.

Evidentemente las diferentes formas de entretenimiento van a tener que transformarse en el nuevo entorno digital y adaptarse a él. Ya lo están haciendo. Tarde y mal, pero lo están haciendo.

Ahora bien, mientras no haya una mínima seguridad jurídica y comercial para los empresarios y trabajadores del mundo del entretenimiento (dentro de los cuales los creadores suponen un porcentaje muy minoritario) lo único que conseguiremos será promover la producción de productos generados en condiciones precarias, que muy probablemente luego serán mal distribuidos y comercializados.

Porque aún suponiendo que el directo fuera una solución para la supervivencia del negocio de la música (algo que ya digo que los datos más recientes ponen muy en duda), ¿qué pasa con el resto de sectores del entretenimiento (cine, televisión, videojuegos) cada uno con sus especifidades propias e intransferibles? Porque, si se me permite la ironía, no veo muy factible que se pueda hacer cine o videojuegos “en directo”.

Con esto no estoy defendiendo la LES, algunos aspectos de la cual me parecen más que discutibles (por obsoletos, principalmente), pero creo que hay algo que no acaba de funcionar demasiado bien cuando se justifica el consumir un producto sin pagar por él simplemente porque existe la posibilidad tecnológica de hacerlo.

Nos guste o no, a fecha de hoy eso es lo que ocurre en muchos casos. Algo que, tan sólo en España, se traduce en pérdidas multimillonarias que multiplican varias veces los ingresos del lamentable canon digital (unos 120 millones de euros en el último ejercicio) del que encima sólo se beneficia una selecta minoría de creadores, mientras que miles y miles de empresarios y trabajadores de la industria del entretenimiento se ven vapuleados sin descanso a diestro y siniestro.

Es evidente que todo este asunto no es sencillo ni se soluciona intentando poner puertas al campo. Pero también parece que una regulación del entorno digital comienza a ser más que necesaria.

No hay más que ver lo que está ocurriendo con Google y sus pretensiones monopolísticas en sectores como el de la publicidad online o la edición digital, o el discurso de Alierta sobre el pago de un peaje por utilizar sus redes para percatarse de que la supuesta libertad de internet no es tan ni tan perfecta ni tan bonita como algunos quieren creer.

Pablo Vázquez 22/03/2010 at 03:58

Acabo de leer lo de Pepe mientras terminaba con el post infinito y hacia otras mil cosas.
Tal vez es aventurado decir que el directo es la solución de la música y espero que no lo hayamos expresado así. Lo que parece claro es que los músicos van a tener que hacer más cosas que grabar un disco; lo que no me parece del todo negativo.
Sobre el hecho de que la recaudación en conciertos en España irá mal en 2009, la pregunta es probablemente a quién no le fue mal el año pasado. También se han vendido menos coches, lavadoras,… El argumento es que hay un cambio tecnológico enorme que ha afectado al sector del entretenimiento y no podemos vivir tratando de poner parches (o eso creemos).
PD: lo de Jesús hay que entenderlo porque se meten con sus amigos (temporalmente ausentes del blog)

Pepe Alonso 22/03/2010 at 03:58

Pablo, el problema es que hoy por hoy no hay datos suficientes para afirmar que los modelos de ingresos alternativos a los tradicionales sean realmente rentables. Siento tener que insistir en el tema del directo, pero creo que es bastante sintomático de un presupuesto erróneo que se lleva repitiendo en los últimos años y que vosotros también incorporáis en vuestro artículo.

Nadie discute que la industria del entretenimiento tenga que transformarse. Lo que algunos sí que discutimos es que la transformación que se preconiza lo hace sobre modelos de negocio que no han demostrado en absoluto funcionar en la práctica.

Ojalá se encuentren otros modelos alternativos satisfactorios para todas las partes, pero mientras tanto lo que está ocurriendo es que una serie de productos se consumen gratuitamente de forma masiva para único beneficio del consumidor final y de los grandes operadores de internet, y para perjuicio de los empresarios y trabajadores del cine, música, televisión, videojuegos, etc., etc.

Alfonso 22/03/2010 at 11:52

- La producción de Avatar ha costado unos 400 millones de dólares ( http://www.cadenaser.com/cultura/articulo/james-cameron-harto-hablar-costo-avatar/csrcsrpor/20091217csrcsrcul_1/Tes ), es decir y a ojo, el equivalente a 20.000 mileuristas trabajando durante un año.

- La producción de God of War III ha costado unos 44 millones de dólares ( http://www.3djuegos.com/noticias-ver/110127/2-god-of-war-3-costo-44-millones-de-dolares/ ), siguiendo el mismo razonamiento, unos 2.200 mileuristas trabajando durante un año.

Esto es posible, simplemente, porque la protección del derecho de propiedad intelectual permite que los productores de semejantes obras, a posteriori, extraigan unas rentas de la sociedad que les permiten pagar el coste.

Lo que ha cambiado internet y las nuevas tecnologías es, de forma extraordinaria, el coste marginal de crear una unidad más. Porque ahora mismo tiene, simplemente, un coste de 0. Eso significa que si no se obligara a respetar la propiedad intelectual, si ésta no proporcionara un monopolio sobre la distribución del producto, no sería posible extraer posteriormente los más de 400, o más de los 44 millones de euros que cuesta la producción.

¿Qué ocurriría entonces? Pues que se harían videojuegos o películas con un coste de 10.000 euros, que se financiarían con aquellos dispuestos a pagar en las salas de cine, con aquellos dispuestos a pagar más por jugar al videojuego en una plataforma que le permita su reproducción en HD, o por aquellos dispuestos a pagar 0 euros por el producto a cambio de ver publicidad en él. Y posiblemente, lo que se haría serían 100 veces más películas y videojuegos con una centésima parte de su coste de producción.

Es obvio que los productores, los actores y los creadores que se benefician del sistema actual de protección de la propiedad industrial, lo prefieren. No es nada obvio que el sistema actual sea el mejor para la sociedad.

Jorge Durán 22/03/2010 at 14:19

En mi opinión Tombstrong ha hecho algunos comentarios acertados y relevantes. Que la tecnología cambia, ya lo sabemos. Que la regulación tendrá que cambiar con ella, también. Lo que no está claro es que la propuesta (relativamente vaga) de Boldrin y Vázquez sea la única razonable.

El estado actual de la protección de la propiedad intelectual puede no ser óptimo, y estoy de acuerdo en que el fin no justifica los medios (estoy pensando en la SGAE), pero de ahí a arremeter contra cualquier forma de protección media un trecho.

Yo no he estudiado el tema tanto como Michele pero he tenido muchas y largas conversaciones con Victor Ginsburg a propósito, en particular, del copyright. A Victor le produce urticaria y me ha pasado unas cuantas lecturas de las que no he conseguido extraer una alternativa razonable al sistema actual (con todos los abusos y casos patológicos a los que da lugar).

Habrá que pensar en una buena regulación pero siempre teniendo en mente qué respuesta les vamos a dar, por ejemplo, a los productores de cine independientes en un mundo en el que cada vez va a ser más fácil acceder a ciertos productos culturales. Respuestas desabridas mencionando las subvenciones al cine (a las que también me opongo, dicho sea de paso) no son la manera de avanzar en el debate y creo que hacen un flaco servicio al prestigio de este blog.

cambiosocialya 22/03/2010 at 15:32

Interesante el debate…
Pero es una lástima que algunos caigan en los tópicos sin pararse a investigar si son ciertos o no.

La entrada, y las conclusiones a las que llega, son, insisto, ideología pura, o como dice TOMSTRONG, primero se sacan conclusiones, y luego se buscan datos que hagan cuadrar MI “teoría”. Pero eso, aparte de científicamente inservible, es sesgado y tendencioso.

Muy, muy curioso, que en el “artículo”, no se deje ver NI UN SOLO DATO, ni de descargas, ni de ventas, ni de márgenes, nada NI UN DATO, todo afirmaciones gratuitas.

Yo voy a aportar otro dato más, como los que ha aportado TOMSTRONG: simplemente, la gráfica de esta entrada:

http://clondans.wordpress.com/2010/02/05/¿como-hay-que-interpretar-las-cifras-de-la-debacle-en-ventas-de-las-discograficas/

Las ventas de la industria discográfica, en millones de euros, han pasado de más 500.000 en el año 2002, a menos de 200.000 en 2009. Como se pregunta la entrada que linkeo…¿cómo hay que interpretar esas cifras? ¿Cómo las interpretáis los que decís que las descargas son lo mejor del mundo para los artistas, productores, editores, traductores, directores, músicos, intérpretes y la industria en general?

Explicadme el razonamiento, porque debe ser complicado de verdad, porque yo no lo veo. A no ser que seáis como Enrique Dans, e intentéis cuadrar el círculo en 5 minutos, o ser caníbales vegerarianos:

http://www.rizomatica.net/enrique-dans-cuadrando-el-circulo-del-canibal-vegetariano/

Paco 22/03/2010 at 17:36

Quisiera añadir que muchos de los bienes susceptibles de ser copiados son bienes culturales, como libros, peliculas, musica… por lo que el gobierno no debería preocuparse sólo por los intereses de los artitas sino por ampliar y mejorar el acceso por parte de toda la sociedad.

Respecto al efecto de la piratería sobre las ventas de productos originales decir que no hay una conclusión clara a nivel cientifico y empirico, como podeís ver en el artículo que os cito:

http://www.comp.nus.edu.sg/~ipng/research/copyright_RERCI.pdf

Pero si a nivel teorico, dado el bajo (casi nulo) coste marginal de un bien de información y su bajo IVA, como podreís comprobar en los siguientes paper que os cito (estos son realizados por mi, y si alguien tiene comentarios interesantes que los haga saber, selos agradecería):

http://ideas.repec.org/p/ivi/wpasad/2007-01.html

http://ideas.repec.org/a/bpj/rneart/v6y2007i4n6.html

La conclusión a nivel teorico es que una herramienta para reducir la piratería y aumentar las ventas de sus productos son los precios. Si fueran bajos la piratería seria baja, pues quien se descargaría un artículo de internet de menor calidad (normalmente) cuando si puede conseguirlo a un precio baja, poco gente. Dicho esto, el gobierno no debe favorecer a monopolios absolutos, sino cooperar y fomentar la cooperación con la industria para frenar la piratería. ¿Como? El gobierno buscando a piratas y la industria bajando precios.

Pepe Alonso 22/03/2010 at 17:58

Escribe Alfonso:

“¿Qué ocurriría entonces? Pues que se harían videojuegos o películas con un coste de 10.000 euros, que se financiarían con aquellos dispuestos a pagar en las salas de cine, con aquellos dispuestos a pagar más por jugar al videojuego en una plataforma que le permita su reproducción en HD, o por aquellos dispuestos a pagar 0 euros por el producto a cambio de ver publicidad en él. Y posiblemente, lo que se haría serían 100 veces más películas y videojuegos con una centésima parte de su coste de producción.”

Producir una película o un videojuego amateurs por 10.000 euros puede que sea posible técnicamente, pero eso no significa ni mucho menos que vaya a ser más fácil de rentabilizar económicante. De hecho ha habido cientos de intentonas en los últimos años y la práctica totalidad de las mismas se ha saldado con unos resultados comerciales paupérrimos que ni siquiera han permitido a sus autores y/o productores recuperar su inversión.

Las cifras de descargas que se publican periódicamente no dejan lugar a muchas dudas: Lo que el público consume masivamente son las última superproducciones de cine, televisión o videojuegos. Es más, el año pasado ha habido un repunte de la asistencia a salas en todo el mundo gracias a películas como Avatar, que no es sino el paradigma de la superproducción hollywoodense de toda la vida.

El día que el gran público esté dispuesto a consumir masivamente producciones amateurs de 10.000 euros me temo que aún no ha llegado. Ni se le espera.

Por la misma regla de tres podríamos llegar a la estupenda conclusión de que también se pueden fabricar coches por 1.000 euros y venderlos mucho más baratos de lo que cuestan hoy en día. Ahora bien, la fiabilidad y prestaciones de dicho coche creo que distarían mucho de lo que cualquier cliente consideraría aceptables.

PenchoS 22/03/2010 at 19:54

¿Cuando compro un cd de música en una tienda, tengo derecho a regalarselo a quien yo quiera o no? ¿es que acaso estoy comprando el derecho “a escucharlo yo solo”? La red me permite regalarlo a quien yo quiera, compartirlo, por supuesto sin ninguna contrapartida económica.

¿Hablamos de cultura o de industria? Si es cultura, cuantos más accedamos a ella, mayor bienestar para la sociedad. Y las redes P2P permiten este mayor acceso. Si es industria, por favor que eliminen las subvenciones, canones y demás reglamentaciones que afectan a este lobby, pues no tendrá sentido apoyar a esta industria y no a otras.

cambiosocialya 22/03/2010 at 21:57

Yo de verdad, es que a veces este tipo de discusiones parecen un diálogo de besugos, se repiten las cosas 100 veces y siempre hay alguien que vuelve a sacar el tópico.
Dice el comentarista de arriba que “no tendrá sentido apoyar a esta industria y no a otras”, como si no se estuviera apoyando con subvenciones y legislación desde la agricultura (el presupuesto de la unión para ayudas a la agricultura es enorme, y deja en cifras ridículas al tan vapuleado canon de la SGAE) hasta las energías renovables. Pero claro, pocos de los que escriben en Internet son agricultores, o instalan paneles solares en su casa, por lo que solo ponen de llorones que reclaman dinero a los autores de contenidos. Más de uno seguro que trabaja en un sector que recibe subvenciones, pero claro, lo que de verdad importa es bajarse la peli gratis, y poner de ladrones para arriba a las sociedades que defienden los derechos de los autores, que tienen tanto derecho como los demás a ganarse la vida dignamente.

Y sí, hablamos de cultura y de industria, porque son una misma cosa. Sin una industria detrás, ni el libro llega a las librerías, ni la película a los cines, ni la música a los iPods. ¿O es que creéis que la cultura la paren las musas?

Alfonso 23/03/2010 at 10:12

Las librerías están llenas de libros que no poseen copyright, y muchos de ellos fueron escritos cuando no existía el copyright. Si no recuerdo mal, “Qué bello es vivir” también está libre de derechos y se encuentra en la sección de películas de “El Corte Inglés”. Por tanto, no es cierto que no pueda haber una industria sin esos derechos. Lo que no podría existir es la industria tal y como existe hoy.
Bajo mi punto de vista, hay razones que parten de la estructura de derechos que genera el copyright que explican precisamente la ausencia de éxito de producciones amateur.
El éxito para una producción amateur podría ser, simplemente, llevar a 5.000 personas a las salas.
Sin embargo, el sistema de protección actual permite la creación de películas de 180 minutos en las que se gastan 2.5 millones de dólares por minuto de producción. Lo permiten porque el monopolio posterior que se les ofrece rentabiliza el hecho de casi-monopolizar la publicidad en revistas de cine, en prensa y televisión, así como en medios de internet. Rentabiliza un enorme gasto en publicidad para convencer al consumidor de que las 3 horas que con cierta probabilidad va a destinar a ver cine, debe destinarlas a ver esa súper-producción. Como conclusión, el espectador de cine no tiene incentivo a ver otras películas (demasiado costoso informarse cuando sabe que está ahí Avatar, que es realmente bonita).
Bajo mi punto de vista, al menos, el sistema de copyright hace que las mega-producciones canibalicen el mercado, y capturen la mayor parte de las rentas que los consumidores destinan al sector. Por esa razón, las ventas de música se concentran en 50 cantantes (es un decir), las ventas de entradas en 10 películas y las de libros en los 6 libros (los 3 de Crepúsculo y los 3 de Millenium). Porque la industria tiene unos incentivos enormes a concentrar todo su potencial de ventas en unos productos a los que puede extraer lo máximo. Esto se aplica también a los pequeños productores, que al menos bajo mi punto de vista, lo que intentan es encontrar un “súper-ventas” que les rentabilice la inversión.
Pero lo curioso es que esas megaproducciones, esos megacantantes, esos megalibros… Suelen llevarse los premios de la misma industria, pero no los de los críticos. De hecho, me resulta tremendamente curioso que durante los últimos años, casi todos los premios nobel de literatura apenas sí estaban editados en español (o no lo estaban en absoluto). Y eso me parece una “proxy” bastante buena acerca de la incapacidad del sistema de copyright para proteger la “cultura” (aunque es muy efectivo protegiendo a la “industria”).

PenchoS 23/03/2010 at 10:48

Dice el comentarista “cambiosocialya” en este dialogo de besugos como el dice, que son razonables las subvenciones a este sector pues todo el mundo recibe subvenciones…ante tal argumento sobran explicaciones.

En cuanto a su segundo punto, parece que no ha leido el artículo de Boldrin y Vázquez de arriba. Se lo reproduzco de nuevo para que intente leerlo, pues como dice cambiosocialya “se repiten las cosas 100 veces y siempre hay alguien que vuelve a sacar el tópico.”

“Boldrin y Levine, por ejemplo, en los Proceedings de la National Academy of Science (2005) han investigado esta cuestión con bastante detalle, llegando a la conclusión de que simplemente, es falsa. Ellos, junto con otros muchos economistas, coinciden en destacar que no existe ninguna evidencia que ligue el incremento progresivo y la ampliación de los derechos de copyright con una subida, cuantitativa o hasta cualitativa, en la producción de música, libros y películas.

El argumento – menor protección de copyright = menor producción artística – sobre el que descansa la normativa en trámite de aprobarse, es sencillamente equivocado.”

cambiosocialya 23/03/2010 at 12:41

Que no, que no…que no me refería a eso…

Vamos a ver…cometes un sesgo fundamental, que es invertir el orden causa-efecto, y encima buscando causas erróneas. Los éxitos audiovisuales, siempre serán pocos, por definición: precisamente porque consiguen captar mucha gente son un éxito, y nunca podrá serlo una película de las que ven 500 personas en un videoclub. La gente, la masa (que es la que hace los éxitos) se decanta por las superproducciones porque va al cine a eso: a divertirse y a ver un gran espectáculo. Por eso Avatar recauda más que Woody Allen, por mucho talento que tenga este último. Los éxitos son pocos, porque el talento, también por definición, es escaso. No hay que buscar la causa de los éxitos en otro sitio. Si bien es cierto, que el marketing influye; pero ahí topamos con lo de siempre: se hace a base de dinero. Y como las grandes producciones que mueven a las masas al cine suelen ser caras por definición (aunque hay excepciones) es por lo que la industria es como es: necesita mucho dinero para producir obras que atraigan al gran público.
Hay productos que son muy intensivos en la utilización de capital, pero lo son por la propia naturaleza de la actividad. Y deben usar dinero público si un país quiere mantener esas industrias, porque considera que son sectores estratégicos de la economía (como el automóvil, por ejemplo). Podemos discutir sobre la validez o eficacia de las subvenciones, pero estas existen, y si existen, habrá que aprovecharlas de la mejor manera posible.

El resto de tu comentario, la verdad, en mi opinión y con todos los respetos, no hay por dónde cogerlo. Mezclas churras con merinas, y creo que todo tu discurso denota un desconocimiento del sector, por un lado, y por otro el no haberte parado a pensar lo que has dicho ni dos minutos.

Insisto, hay industrias, que por la propia naturaleza de su actividad, necesitan de mucho capital para desarrollarse. La “conclusión” a la que llega el estudio que citas, no supera ni la sola lectura del párrafo que citas; atentos a lo que dice, repito el párrafo porque tiene miga:

<>

Mete todo en el mismo saco…”música, libros y películas”…y por qué no software, también, o productos farmaceúticos, o lechugas…
La manera de producir libros, películas y música es, evidentemente, para quien tenga dos dedos de frente TOTALMENTE DISTINTA. Los libros no necesitan de grandes presupuestos para producirse, la música, considerablemente más, y el cine, más aún. Estudiar el efecto del copyright, por tanto, exige un estudio caso por caso, de los sectores productivos…pero si me dices que la conclusión es esa…mal vamos ya.

Para los que os cueste seguir los razonamientos, os pondré un ejemplo.
Tomemos la industria aeroespacial. Y ahora apliquémosle tu “idea”, y hagamos la analogía. Podríamos decir algo parecido a esto: es un agravio comparativo que el Estado gaste tanto dinero en apoyar la llegada del hombre a la luna. No sé por qué el proyecto Apolo debe recibir más subvenciones que el frutero de la esquina, es algo injusto. El proyecto Apolo, que pretende llegar a la Luna, es ineficiente, y canibaliza al resto de la industria aeroespacial y del transporte. No sé por qué debe conseguir menos ayudas el artesano que construye bicicletas en la esquina de mi calle, o el fabricante de aviones sin motor del pueblo de al lado. Es absurdo que los mejores ingenieros del mundo trabajen juntos en un proyecto como digamos, el Saturno V, que tiene un presupuesto de digamos 100 millones de dólares, a cambio, se le debería haber entregado el presupuesto a 10 ingenieros recién licenciados, pagándoles 10 millones a cada uno. O unir a todos los fabricantes de cohetes para las fallas de Valencia para que se encarguen del proyecto, al fin y al cabo, se dedican a lo mismo, y pueden llegar a resultados similares.

cambiosocialya 23/03/2010 at 12:42

El párrafo al que me refería era:

“Boldrin y Levine, por ejemplo, en los Proceedings de la National Academy of Science (2005) han investigado esta cuestión con bastante detalle, llegando a la conclusión de que simplemente, es falsa. Ellos, junto con otros muchos economistas, coinciden en destacar que no existe ninguna evidencia que ligue el incremento progresivo y la ampliación de los derechos de copyright con una subida, cuantitativa o hasta cualitativa, en la producción de música, libros y películas.”

Es que quise ponerle el símbolo de > para resaltarlo, pero me lo ha tomado como código html.

Pepe Alonso 23/03/2010 at 12:47

Alfonso, podemos teorizar todo lo que nos apetezca y decir que si se hace esto y aquello y lo de más allá se producirá una transformación de los gustos mayoritarios. Pero la realidad y la condición humana son las que son y suelen ser bastante tozudas.

Nunca ha habido un acceso tan fácil y barato a otros productos culturales alternativos que no sean los creados por la industria establecida, y sin embargo hoy por hoy lo que se sigue consumiendo masivamente es ese tipo de productos. Es más, nada impide hoy en día que un creador amateur distribuya su obra gratuitamente. Su problema es que tiene que competir con una oferta enorme y en ese entorno competitivo el que más y mejor sabe vender su producto suele llevarse el gato al agua.

Nada de lo anterior tiene que ver con el modelo del copyright sino con la cruda realidad de que en un mercado con un exceso de oferta como el actual es más difícil rentabilizar un producto por barato que éste sea.

Por otro lado, cuando uno ve muchos de los hitos “culturales” que se han producido en el entorno digital en los últimos años se pueden constatar claroscuros más que evidentes: Redes sociales que nos permiten compartir información de forma directa y eficaz pero que son utilizadas por una inmensa mayoría para el cotilleo superficial y el intercambio de mensajes intrascendentes; bancos de vídeos e imágenes que nos permiten acceder a documentos inéditos o descatalogados que se utilizan en muchos casos para compartir chistes baratos o imágenes eróticas; blogs y foros que aportan múltiples puntos de vista y un nivel de información más contrastado pero que al mismo tiempo permiten la propagación de bulos y manipulaciones de todo tipo; foros en los que se producen discusiones ricas y constructivas pero en los que también se cae fácilmente en el insulto, la descalificación e incluso el ciberacoso, etc., etc.

Mi humilde conclusión es que la mayor libertad y menores costes de producción del mundo digital no tienen por qué llevarnos necesariamente hacia un tipo de producto cultural de mayor calidad.

En cualquier caso, no veo qué problema hay en permitir que existan empresas y creadores que defiendan su derecho a crear un determinado tipo de productos de entretenimiento y quieran proteger sus derechos de explotación sobre los mismos. Si como tú aseguras el crear otro tipo de productos culturales basados en otros modelos es el futuro, aquellas películas, discos, series de televisión y videojuegos basados en el modelo del copyright tenderán a desaparecer.

Dejemos que el consumidor decida en un entorno en el que todos puedan tener la oportunidad de desarrollar su propio modelo de negocio.

Abel Fernández 23/03/2010 at 13:08

Precio igual a coste marginal… más lo que permita la discriminación de precios. No hay más.

Si la reproducción la puedo hacer yo a coste marginal cero, voy a pagar cero por ello. El que quiera hacer negocio tendrá que buscar productos complementarios con coste marginal distinto de cero, discriminar por esa característica y cobrar por ello.

cambiosocialya 23/03/2010 at 14:06

“”Precio igual a coste marginal… más lo que permita la discriminación de precios. No hay más.

Si la reproducción la puedo hacer yo a coste marginal cero, voy a pagar cero por ello. El que quiera hacer negocio tendrá que buscar productos complementarios con coste marginal distinto de cero, discriminar por esa característica y cobrar por ello.”"

Lo que dices, equivale a no decir nada, para empezar, no te entiendo muy bien lo que quieres decir (y soy economista de carrera), pero intuyo por donde vas, y la idea no es ni mucho menos nueva.

Si lo que quieres decir es lo que intuyo, siguiendo la analogía del proyecto Apolo, sería como decir “recorrer 400.000 kilómetros en el espacio en tres días, y llegar a la Luna”, no hay más.

PenchoS 23/03/2010 at 14:35

Cambiosocialya, también con todos mis respetos, te recomiento que leas el libro “Against intelectual monopoly” de Michele Boldrin y David Levine.
http://www.micheleboldrin.com/research/aim.html
Puedes acceder a el desde su página sin ninguna restricción.

cambiosocialya 23/03/2010 at 14:37

Por otro lado, tratas con términos estrictamente económicos, una industria que no se basa exclusivamente en lo económico, si no en cosas tan etéreas a veces como “los gustos”, “las preferencias”, “las modas” y un largo etcétera.

No puedes tratar a los productos audiovisuales como si fueran patatas, de ahí parte muchas veces el error de los “expertos” (expertos que pueden tener mucha idea de Economía, pero del sector y la producción audiovisual, no demasiada, me temo).

Siempre recuerdo un ejemplo que ponía un profesor mío de economía, en el que se hacía el experimento mental de que un consultor junior debía analizar el sistema productivo de una orquesta: el consultor novato concluía en que no era lógico que el violinista solista cobrara mucho más que el resto de la orquesta y que la mayoría de los violinistas del mundo, ya que no veía diferencia entre un virtuoso y un recién salido del conservatorio. También observaba que muchos de los instrumentos musicales y violines (marca “Stradivarius”, totalmente desconocida para el consultor) estaba totalmente amortizados, y presentaban “obsolescencia tecnológica”, y debían ser sustituidos inmediatamente por otros más modernos y mejores.

En fin, que lo que suele pasar, si se habla sin conocimiento profundo de algo, se puede caer en sacar conclusiones erróneas.

cambiosocialya 23/03/2010 at 14:52

Penchos, te agradezco el enlace, y cuando tenga un rato le echaré un vistazo, pero es que de verdad, creo que lo que pasa aquí es que veis la Economía desde una perspectiva radicalmente opuesta a la que yo la veo.

Creo que por aquí predominan las corrientes liberales, con las que estoy en desacuerdo, sinceramente. De hecho, he dejado de creer en la Economía, porque donde mucha gente dice que rige la Economía, en realidad lo que vale es la política y la ideología (cosa que no me parece mal, aunque claro, depende de qué políticas y de que ideologías). Aquí lo que hay es una lucha precisamente entre eso: entre dos ideologías contrapuestas. Por un lado una corriente “liberal” (que en realidad no es tal, puesto que necesita de legislación y proteccionismo como la que más para ponerse en práctica) y otra en la que predomina la idea de que no se puede dejar que el mercado vaya por donde quiera, porque a veces se llegan a resultados inmorales (como el pisotear los derechos de los autores simplemente porque es “tecnológicamente posible”).

Es la misma lucha de perspectivas que llega a la conclusión de que hay que legalizar las drogas y dejar al mercado que las reparta, o que hay que considerarlas como algo pernicioso o no deseable, y por lo tanto hay que luchar contra ellas aunque no se pueda acabar con su distribución.

Gonzalo Martín 23/03/2010 at 15:39

Tomstrong:

¿Es posible saber, en concreto, qué títulos descargados han provocado tu ruina? Con todo respeto, tengo serias dudas. Generalmente, los títulos más descargados son también los de más taquilla. Y un título de taquilla suele tener importantes preventas de televisión. Si es cine español, sólo algunos hacen presupuestos no cubiertos con subvención más derechos de televisión.

Además, el hecho de que esté disponible no implica que esté descargado por los que fueran a pagar por ella, algo de lo que ha habido ya bastantes estudios. Adicionalmente, si el modelo de negocio clásico del audiovisual (pago por entrada) no funciona, habrá que hacer otra cosa. La televisión en abierto nunca ha cobrado una entrada.

En serio y, con todo respeto, quisiera conocer a qué títulos y obras te refieres.

Fernando del Rio 23/03/2010 at 16:18

Tomstrong, con todos mis respetos, mala suerte, has hecho un mal negocio, pero no debe ser labor del estado conceder privilegios a unos pocos para evitar su ruina o fomentar su enriquecimiento.

cambiosocialya 23/03/2010 at 16:59

Gonzalo, era previsible que pasaras por aquí…Me alegra que te unas a la discusión.
Yo no soy nadie para responder por otra persona, pero supongo que Tomstrong no se refiere a ningún título en concreto, se refiere al debilitamiento de la industria como consecuencia de las descargas. Una analogía, porque se ve que si no los conceptos no se entienden. Supongo que todos conoceréis el fenómeno del dumping. Supongamos (aunque no hace falta suponerlo) que los chinos desembarcan en España vendiendo producciones kilométricas de zapatos, bajo coste y con condiciones de explotación en sus trabajadores. La industria del zapato digamos valenciana, no puede competir con unos costes consecuencia de la explotación laboral, y se hunde. El hundimiento de la industria no ha sido consecuencia de ningún zapato individualizado, pero sí del desembarco de millones de zapatos. ¿Se entiende, no? Me hace mucha gracia que si se va a cerrar una planta de coches, a todo el mundo le parece bien que el Estado haga algo para salvarla, aún a base de subvenciones, pero claro, la industria audiovisual es una chupóptera que solo vive de las subvenciones (una vez más, no se apoya esta afirmación con ningún dato).

Y vuelvo al tema de los datos, porque siempre pasa eso, se mencionan pero nadie los ha visto. Muchas afirmaciones, pero ningún dato que las apoye, ningún dato sin interpretar, se entiende, me refiero a datos “en bruto” para que cada uno saque sus conclusiones. De esos veo muuuuy pocos en estas discusiones, y los que veo, no confirman tus teorías, si no más bien al contrario.

Pepe Alonso 23/03/2010 at 18:21

@ Gonzalo:

Los ingresos por preventas de televisión distan de ser “importantes” en los últimos años ya que las cifras de inversión de las cadenas privadas de televisión se ha centrado en un número de películas y productoras muy reducido. Películas de las cuales dichas cadenas privadas son normalmente socios coproductores mayoritarios, reduciéndose así significativamente el beneficio del productor cinematográfico independiente.

TVE sigue haciendo preventas pero a precios mucho más bajos que antaño (entre 100.000 y 200.000 euros por película) que es una cifra muy pequeña en el contexto del presupuesto total de una producción de largometraje española media (que hoy en día ronda el millón de euros).

Consecuencia de todo lo anterior es que el margen de riesgo de muchos productores cinematográficos españoles ha aumentado considerablemente en los últimos años, al mismo tiempo que se reducían drásticamente sus ingresos por taquilla.

En cualquier caso me parece que centrarnos en el caso específico de la producción cinematográfica española tampoco nos es demasiado útil en esta discusión, pues representa un porcentaje muy minoritario de la inversión y de la cifra de negocio del total de la industria del entretenimiento en este país.

Los mayores perjudicados son las multinacionales del cine, la música, la televisión y los videojuegos cuyas cifras de negocio se han visto claramente afectadas por el fenómeno de las descargas en el último lustro. Y, que yo sepa, ninguna de ellas ha recibido ni un euro de subvenciones o preventas televisivas.

Por otro lado, el negocio tradicional del audiovisual sigue funcionando con el modelo clásico cuando a la gente no le queda más remedio que pagar su entrada. Lo acabamos de comprobar con el miniboom del 3D que ha hecho que la gente vuelva a las salas pagando religiosamente su entrada como se ha hecho toda la vida. O lo vemos también en el repunte del negogio de los videojuegos gracias al multijugador online en el que todo hijo de vecino paga religiosamente por poder acceder a los servidores correspondientes.

Lo cual me lleva a pensar que ni el producto ni el modelo en sí son el problema, sino la posibilidad tecnológica de crear copias casi perfectas de forma gratuita apretando un botón de tu ordenador.

Y un apunte con respecto a la televisión en abierto: Nunca nos habrá cobrado un duro por ella de forma directa, pero sí que nos ha cobrado vía las ingentes cantidades de publicidad que nos hemos tenido que tragar durante años. O, en el caso de las cadenas estatales o autonómicas, vía los múltiples créditos y subvenciones (que multiplican varias veces todas las que el cine español haya podido recibir en los últimos 30 años) que han recibido del dinero de nuestros impuestos.

Gonzalo Martín 24/03/2010 at 09:07

Pepe: qué me vas a decir.

Pero creo que tu razonamiento no encaja. Veamos:

- El argumento es que alguien se ha arruinado por las descargas.

- Haya o no dinero de las televisiones, el caso es que aquí producir sin televisión lo hacen los suicidas, es decir, que te arruina una mala decisión o la ausencia de mercado, no las descargas. Si eres un productor serio, de los que producen para el mercado internacional, nadie que no esté fuera de juicio produce sin las preventas internacionales. Y esto sigue siendo así. Es decir, no es que no sean importantes, SON ESENCIALES.

- Si no hablamos de producción cinematográfica, solo se puede referir a: que es distribuidora de cine (no me vale, todas han bajado lo que pagan por el MG de lo que compran fuera), distribuidora de DVD (incluido porno), que tampoco me vale porque es el caso de una industria que la red desintermedia o, finalmente, de producción televisiva, donde tampoco hay riesgo por descarga porque se trabaja llave en mano y paga la tele.

- Lo de las preventas de 100 mil de televisión española, se dan casos, pero es de títulos de poca salida comercial. Los autores consagrados tienen mucho más dinero, créeme. Pero, volvemos a lo mismo: si no tienes dinero, no la hagas y no te arruinas. El modelo de “negocio” del cine español se basa en cubrir costes y sueldos de producción ejecutiva y autores con tele más subvención, no en el retorno de las entradas ni en las ventas de DVD, que tienen históricamente un valor marginal. Es decir, las descargas les afectan cero, porque, además, salvo que, de nuevo, sean unos locos, aquí las taquillas se compran para tener los mínimos de subvención.

- La discusión es utilísima, porque se trata de desmontar las argumentaciones falaces sobre la obsolescencia industrial de un sector que se quiere proteger con medidas regulatorias que constituyen un privilegio inaceptable a sumarse a los que ya tiene.

- ¿Las grandes perjudicadas? Díselo a Kodak, que ya no vende película ni instamatiks. Se llama que te han cambiado una industria, le gente coge aviones y no carretas de caballos. Con todo, ¿has visto que alguna de las grandes productoras internacionales, que son unas poquitas, haya quebrado? Times/Warner sigue ahí, Mediaset sigue ahí, Disney sigue ahí, News Corp (dueña de Fox), sigue ahí… Claro, pero tienen estrategias diversificadas con negocios en toda la cadena de valor… Además de aprovecharse de la ventaja regulatoria de tener licencias de televisión en abierto. Y eso de que no tienen subvenciones… Cuando una televisión pública con déficit le compra a Warner un output deal…¿no se aprovechan de una creación artificial de mercado? ¿Cuando ruedan en Alicante, Malta o Canadá no es más cierto que tienen incentivos de rodaje pagados con los impuestos de los ciudadanos? No hay estado de EEUU sin film commission que no contenga ayudas y retornos fiscales a quienes rueden en sus territorios.

- Y, llegando a la televisión en abierto, pues me sobra conocimiento para saber que el pago se produce por “ver” la publicidad… pero seamos serios, el modelo de negocio consiste en darte gratis (al espectador) algo a cambio de ser interrumpido y, hopefully, que veas el anuncio (no cambies de canal, no te levantes a la cocina). El modelo de negocio de la tele es comprar espectadores (atención, si somos más precisos, datos de audiencia) para vendérselos a los anunciantes. El caso es que tu no pagas y, es más, si tienes un grabador en casa, te lo grabas completamente gratis (sí, claro, hay costes: el de oportunidad, el del disco duro, y bla, bla, pero seamos serios). Curiosamente, el modelo de negocio de los agregadores de video online es el mismo: ves un anuncio y te ponen el video haciendo clic. Los de descargas de pago, unos van y otros no. Como todos los negocios.

En definitiva, hay una industria audiovisual que tiene una vida y otra que no, no es nuestro problema: que hagan pan, fabriquen tornillos o que hagan oposiciones a la caja, pero decirnos que se han arruinado por las descargas y pobrecitos que somos… Lo que sucede es que la economía digital da ingresos mucho menores y, como dices, no lo dudes, que es eso, es que las copias son perfectas y, claro, de eso no tenemos la culpa… ¿son todas perfectas? Noooo! hay gente que las ve piratas grabadas con cámaras en las salas… Piensate si no tiene que ver también la sobreabundancia de contenidos y el hecho de que la atención de la gente es limitada y no está dispuesta a perder del tiempo con sus dos horas de ocio: si no es buena, no sigo. Pero ellos quieren cobrarte el zapato sin que te lo pruebes y, claro, como hay tantos zapatos sin que tenga que pasar por tu filtro obligatorio, me voy a otro donde puedo probarlo. Eso son las descargas y el consumo digital: la mayoría ni siquiera pasan de los primeros cinco minutos.

El 3D es un arma de marketing para devolver la gente a la sala… por crear un espectáculo y eso es de toda la vida, desde el circo. El negocio de la exhibición consiste en lo mismo desde hace centurias: llegar a la ciudad y decir que tienes a la mujer barbuda – el 3D – y como tienes que llenar hora y media, pones a los equilibristas y a los payasos (es decir, a Pandora y los muñecos). Por cierto, qué delicioso plagio (no, nosotros decimos remix y es lo que defendemos, pero ellos te demandan) el de Avatar. Y aquí hay una de las claves: Avatar es un producto de entretenimiento con un enorme presupuesto de marketing. ¿Nuestro productor fracasado por las descargas tiene presupuesto de marketing? Sigo insistiendo en que me diga qué títulos le han llevado a la ruina, porque este sector es como el capital riesgo, muchas las ideas, pocos los éxitos. Pero curiosamente lo más pirateado es lo que más taquilla y audiencia tiene.

Es decir: irme a la subscripción online de juegos y al 3D es crear productos que no pueden ser fácilmente duplicados y, por tanto, en los que puedo seguir desarrollando un modelo de negocio en un caso el de venta de copias y el otro el de subscripción. Como el del cable, por cierto, que sigue yendo bien pero que se está transformando a toda velocidad para evitar ser eliminado por el consumo ondemand que trae la red. Es decir: negocios que se transforman con la tecnología. Como los sacrosantos derechos de autor conceden el monopolio exclusivo sobre la autorización de la explotación nos encontramos de nuevo con lo que suponen los monopolios de conocimiento, de los que el señor Boldrin, que es miembro de estas páginas sabe algo, y elimina el incentivo a la innovación: es decir, oiga págueme por ver esto que es mío, no copie esto que es mío y siga pagándome cada vez que lo ve, que es mío. Pues va a resultar que no, que no lo vamos a hacer. Y si te arruinas…. pues como todos los demás.

cambiosocialya 24/03/2010 at 09:55

Vamos a ver Gonzalo, que te embalas…jejeje

“Haya o no dinero de las televisiones, el caso es que aquí producir sin televisión lo hacen los suicidas, es decir, que te arruina una mala decisión o la ausencia de mercado, no las descargas”

Lo dices como si la ausencia de mercado fuera el efecto, y no la causa. Tal vez lo que haya que preguntarse es…¿por qué hay ausencia de mercado? Tal vez una de las respuestas sea que es imposible competir con el precio 0 de las descargas, y nadie serio quiere invertir en un país en el que hay que “competir” con Seriesyonkis.

“si no tienes dinero, no la hagas y no te arruinas”

Sí, eso es lo triste, esa ha sido la máxima de España que nos ha llevado y nos mantiene en la especulación inmobiliaria y el estancamiento tecnológico. Cualquier producción “sofisticada”, sea de alta tecnología o audiovisual, como es el caso, lleva incluida un riesgo intrínseco, que si no se asume, impide las ganancias futuras. Nadie, cuando un promotor se presentaba en un banco para construir, se encontraba con esa frase: “si no tienes dinero, no lo hagas”. La financiación está para eso: para adelantar capitales en el tiempo, para permitir emprender actividades que si hubiera que financiar vía ahorro, nunca se harían. Y eso o se asume y se gestiona bien, o jamás avanzaremos (ni en el sector del cine ni en ninguno). Pero estoy seguro de que cuando Amenábar pide pasta para una película suya nadie le suelta esa frase que me has estampado aquí, como quien no quiere la cosa.

En cuanto a lo de las subvenciones…creo que primero te tienes que aclarar tú, porque por un lado dices “(las medidas regulatorias) constituyen un privilegio inaceptable a sumarse a los que ya tiene (la industria del cine español).” Pero en el párrafo siguientes admites que en USA también se apoya al cine, y les va muy bien. Así que no entiendo tu argumentación ¿está a favor de las ayudas al sector en USA pero en España no? Si no me aclaras eso, la verdad que suena cuanto menos a inconsistente, o yo he entendido algo mal.

Pero atención, que ahora viene lo bueno, en mi opinión:

“El caso es que tu no pagas y, es más, si tienes un grabador en casa, te lo grabas completamente gratis (sí, claro, hay costes: el de oportunidad, el del disco duro, y bla, bla, pero seamos serios). Curiosamente, el modelo de negocio de los agregadores de video online es el mismo: ves un anuncio y te ponen el video haciendo clic. Los de descargas de pago, unos van y otros no. Como todos los negocios.”

“El negocio de los “agregadores” on line es el mismo de las televisiones”…interesante, si no fuera por un pequeño detalle: que en la mayoría de países civilizados, queda fuera de la ley, y de que en el caso de las televisiones, los productores de contenidos son retribuidos, y en el caso de los “agregadores” (¿Seriesyonkis?) los productores y autores no ven un duro. Pero vamos, que ya la simple ilegalidad invalida tu “argumento” es como si me comparas el comprar un producto farmaceutico en una farmacia, o a través de Internet a alguien que no tiene ni licencia, y vende productos falsos. Y lo mismo cabe aplicar a las descargas de pago. “Unos negocios funcionan y otros no”. Supongo que eso te ha llevado mucho tiempo pensarlo, lo mismo que lo de “una industria audiovisual tiene vida y otra no”. Pero claro, eso es lo mismo de perogrullo que lo anterior, la cosa es cual tiene posibilidades de vida y la que no, y eso pareces no tenerlo claro ni tu. Así mal vamos.

El resto de tu “argumentación” son las falacias de siempre con los mismos malos ejemplos de siempre. “La gente coge aviones, y no carretas de caballos”. Pues mira, no. He vivido en dos ciudades en que la gente coge carretas de caballos, y los cocheros viven de eso, y muy bien. ¿Y por qué la gente sigue cogiendo carretas de caballos y sigue siendo un negocio rentable? Entre otras cosas porque no hay cocheros de caballos sin licencia, que hacen competencia desleal a los que la tienen. O el ejemplo de que los aguadores ya no existe, o que nadie vende bloques de hielo. Pues en las gasolineras venden hielo, y a mi me traen botellas de agua del supermercado. ¿Por qué? Entre otras cosas porque no se permite que alguien embotelle agua del primer arroyuelo que pille y se la venda a la gente, o que existan productores de hielo que vendan saltándose los controles sanitarios, por poner un ejemplo.

Es muy curioso que alguien que está dentro de la industria como tú, no sea el primer interesado en hacer desaparecer los screeners y cosas como “seriesyonkis”. El otro día escuché a un directivo de Pixar decir algo muy interesante (algo que tal vez la mentalidad española no comprendería todavía). El decía que el negocio de la animación por ordenador, o del cine en general, era de los pocos en los que te interesa que tu competencia sea buena, excepto cuando tú estrenas. Porque si alguien va a ver una película, sea de quien sea, y tiene una mala experiencia, le quita las ganas de ir a otra, y esa otra puede ser la tuya.

Tal vez por aquí deberíamos aprender de afirmaciones como esa.

Ah, y por cierto, Planet 51 tiene toda la pinta de que va a recuperar lo invertido, en contra de tu pronóstico. Espero que sea una buena noticia para ti.

Un saludo.

Pepe Alonso 25/03/2010 at 00:54

@ Gonzalo.

Varias matizaciones:

* Para empezar, el mercado de las preventas internacionales ha caído en picado en los últimos años. ¿Quén diantres te va a pagar una preventa mínimamente decente cuando los ingresos por salas, DVD y las preventas de televisión se han derrumbado en todo el mundo? Lo que ha ocurrido es que las productoras han tenido que rebajar el presupuesto de sus películas o convertirse en pseudosucursales de las productoras de las cadenas comerciales de televisión que hoy por hoy son las que cortan el bacalao en la industria cinematográfica patria.

* De dos o tres años a esta parte, prácticamente ninguna producción de largometraje español ha conseguido preventas por más de 200.000 euros a TVE. Los datos al respecto son públicos y de fácil acceso.

* En cuanto a que sólo se puede producir en base a subvenciones y preventas a televisión y home video, efectivamente ése era el modelo imperante hace 5-10 años. Cuando las preventas se reducen o desaparecen, la única manera de seguir produciendo es rebajando costes y/o aumentando el riesgo del productor. Es de cajón.

* Sobre la supuesta obscolescenia de la industria del entretenimiento, yo lo que veo es que la gente consume más que nunca sus productos. En muchos casos gratis, eso sí. Así que no veo tan claro que esas producciones estupendas por 10.000 euros que alguien proponía más arriba vayan a ser el grueso del consumo de ocio en un futuro próximo. En cualquier caso vuelvo a exponer lo que he dicho anteriormente: Si estáis tan seguros de eso, ninguna regulación va a salvar a la industria establecida. Lo único que hará es alargar su agonía. Así que no entiendo tanto escándalo por la dichosa LES.

* El símil de Kodak o de los coches de caballos no viene al caso. No estamos hablando de que el producto que fabrica la industria del entretenimiento ya no se quiera consumir o haya quedado obsoleto por otros nuevos productos. Aquí la cuestión clave y fundamental es que el producto que dicha industria ofrece se sigue consumiendo masivamente, pero sin pagar un euro.

* Me sorprende sobremanera que afirmes cosas como “en la producción televisiva, donde tampoco hay riesgo por descarga porque se trabaja llave en mano y paga la tele”. Hace ya unos cuantos años que la mayoría de las producciones de ficción de televisión trabajan con unos márgenes tan ajustados que es prácticamente imposible ver ningún beneficio si una serie al menos no consigue mantenerse una temporada entera en antena. Lo que ha ocurrido es que la producción se ha ido concentrando aún más en las grandes productoras con el músculo financiero para aguantar el tirón de producir dos o tres series que fracasan por cada una que pasa de la primera temporada. Aún así, hasta las grandes productoras están teniendo cada vez más problemas para cuadrar sus cuentas dado el bajón tanto de audiencia como de ingresos publicitarios en los últimos años. Tan solo entre 2008 y 2009 el global de la inversión publicitaria en el mercado español ha descendido un 23%, porcentajes que se traduce en más de 700 millones de euros menos de ingresos.

* El modelo de negocio de la televisión en abierto sí que está obsoleto. En primer lugar por sus propios desmanes con la saturación publicitaria y la contraprogramación. En segundo lugar porque sólo en un país tan mediatizado por la política como éste se puede entender que en un mercado de 45 millones de espectadores haya dos cadenas públicas estatales, cuatro cadenas privadas de ámbito nacional, tropecientas autonómicas, y varias redes distintas de televisión por cable, satélite y ADSL. Y en tercer y último lugar porque gran parte de su producción es de usar y tirar, absolutamente efímera y con unas posibilidades bajísimas de explotación a posteriori. Han podido ir aguantando el chaparrón del cambio de modelo porque tienen un público cautivo más o menos fiel (la población de 50 años para arriba) y un mercado publicitario que ha tardado en reaccionar porque está tan despistado como ellos por los profundos cambios que se están produciendo. Pero les ha llegado su sanmartín y ahí las tenemos fusionándose para intentar salvar los pocos muebles que les van quedando.

* En lo que estoy completamente de acuerdo contigo es en que el futuro de la industria del entretenimiento en general pasa necesariamente por modelos on demand (streaming o descargas) fáciles de usar, rápidos, multiplataforma y a precios asequibles. Pero de pago.

En resumen, que si alguien no quiere pagar por un producto está en su perfecto derecho de no hacerlo. Tiene multitud de obras gratuitas a su disposición y un montón de cosas interesantes más que hacer con la estupenda y fenomenal herramienta que es internet. Pero lo que no es de recibo es justificar que porque existe la posibilidad tecnológica de hacer una copia no autorizada de una película, un disco, una serie de televisión o un videojueo ya no es necesario pagar por ello.

El productor (que es quien realmente detenta los derechos de explotación de una obra, no el autor o autores de la misma) está en su perfecto derecho de reclamar una compensación económica por el disfrute de un bien de su propiedad. Y el espectador está en su perfecto derecho de mandarle a paseo y no consumirla. Pero el triple salto mortal de justificar que el espectador la puede ver gratis gracias a una herramienta estupenda que se usa de forma poco ética no cuela.

cambiosocialya 25/03/2010 at 09:19

Pepe, intervenciones como la tuya son las que de verdad aportan algo.

Por eso te agradecería infinitamente que me dieras alguna pista de dónde puedo encontrar datos fiables de la industria como los que citas, por que de verdad estoy harto, harto de lo desesperante que es visitar páginas como las de Gonzalo en las que el apoyo de los argumentos son links hacia blogs en los que se cuentan teorías rarísimas nunca puestas en práctica y que lo más que hacen es aportar gráficas en las que muchas veces incluso faltan las variables en los correspondientes ejes (en serio que lo he visto más de una y dos veces).

Datos, quiero datos de la industria, reales, para que después yo mismo pueda sacar las conclusiones. Y es curioso que en la era de la información y bla bla bla, cuando de verdad te pones a buscarlos no es tan fácil.

Por eso reitero, agradecería desde aquí links a webs con datos serios que confirmaran o desmintieran las correspondientes teorías.

Gonzalo Martín 25/03/2010 at 12:15

A ver, cambio social, vamos por orden, pero siento que sabes muy poquito y dicho con todo respeto del mercado audiovisual y de la distribución online. Luego iremos con lo otro.

- La “ausencia de mercado” no se debe a series yonquis. Se debe a que este es un mercado pequeño para la recuperación de los costes del cine. Los productores españoles producen para el mercado local, que no da. Simplemente. Y ya era así antes de seriesyonquis. Tampoco da para muchas teles, pero los gobernantes han decidido que tiene que haber muchas televisiones pagadas con impuestos creando un pseudomercado artificial basado en las preferencias políticas de los gestores políticos. Las subvenciones del cine, es crear un mercado aritificial. Y en series yonquis, lo que no se ve masivamente es cine español, precisamente.

- “Sí, eso es lo triste, esa ha sido la máxima de España que nos ha llevado y nos mantiene en la especulación inmobiliaria y el estancamiento tecnológico” Bella frase de consumo que no tiene nada que ver. Es al revés: la creación de un modelo protegido basado en subvenciones (van 30 años) ha creado un “mercado” acomodaticio, no basado en la rentabilidad y sí en el favor político y el nepotismo. Sería más bien hacer lo contrario: si queremos industrias innovadoras han de ser rentables en el mercado, porque es innovación lo que el mercado acepta, no lo que es “nuevo”. En la producción cinematográfica española, salvo un par de locos, nadie sale del esquema profundamente innovador de una subvención más una tele que tiene que invertir obligatoriamente.

- Agregadores online: ¿Tu conoces el mercado? ¿Sabes que hay varios de los llamados legales? ¿Que se financian unos con publicidad otros son descargas pagadas? Que los agregadores “piratas” muestran un modelo de explotación que los productores establecidos son incapaces de reproducir en sus propias ofertas sólo muestra, legalmente o no, que no desean desarrollar un modelo de explotación que en otros funciona. Y fíjate que ahora no hablo de rentabilidad, sino de ingresos: los mismos que llaman filibusteros a seriesyonquis les atribuyen unos ingresos que son decenas de veces superiores a los que ellos consiguen con sus ofertas. ¿Porque no pagan derechos? Ese no es el quid, eso tendría que ver con el resultado neto final no con los ingresos. Pero es mucho más cómodo que el gobierno me cambie la ley que ponerme a competir o desarrollar un mercado. Porque quiero imponer unas condiciones absurdas. Luego entraremos en seriesyonquis.

- subvenciones usa: no sé de donde sacas que estoy a favor de unas y de otras no. Léete mi blog lleno de teorías rarísimas y verás lo que digo. También conviene aclarar que en USA solo hay apoyo local a los rodajes generalmente en forma de incentivos fiscales, no subvención directa. Es decir, se argumentaba que la afirmación que se hacía anteriormente es incorrecta: que las grandes productoras mundiales no tienen subvenciones. Las grandes productoras aprovechan cualquier cosa en todas partes para reducir su riesgo. Eso sí, no tienen un sistema basado en pérdidas como el español, esa forma de crear industrias modernas que nos dices que es la vía. En general, todo el mercado audovisual mundial está repleto de ayudas públicas. Y las rentables siguen siendo esencialmente las mismas, las que se producen para el mercado mundial.

- caballos, hielos y agua. te contestas tu solo. Hay modelos de negocio que funcionan y m modelos que no, en mercados donde funcionan y en mercados donde no funcionan. Perogrullo es muy útil: los negocios se basan en vender por más de lo que cuesta, si no te lo pagan, no lo fabriques. Porque… ¿a que en madrid no vas a poner un modelo de coches de caballos para competir con el taxi? ¿A que no? O sí, esas bonitas calesas para dar paseos a turistas. Ese modelo, puede funcionar. ¿Licencias a dedo? Ese bello instrumento para suprimir la competencia y crear corruptelas. En el caso de la producción “creativa”: pues que cada uno encuentre su modelo. Si te pagan la entrada, enhorabuena. Al circo se la siguen pagando. Pero si no hay gente dispuesta a pagar, pues inventaré otro modelo: esta a cambio de publicidad, lo hay por subscripción y acceso. Son las formas de ganar dinero, pero que no me digan que tiene que ser obligatorio hacerlo de una forma. Y si ningun modelo me sale, mejor me dedico a otra cosa.

- Suprimir o no series yonquis. Tu no me has leído a pesar de que dices lo de las teorías raras. Haré un paréntesis: ya que te muestras tan proclive al avance y al progreso por la innovación, al cambio social, es sorprende el desprecio con ese argumento al trabajo intelectual y académico. Las teorías, la discusión intelectual, pueden someterse a falsación y ser refutadas, pero ¿despreciarse por raras? En fin. Es largo, pero haré un resumen: yo estoy a favor del devolucionismo progresivo y del dominio público como norma como efecto final. Progresivo porque, lo he dicho y lo tengo escrito, no se puede cambiar a toda una industria basada en una arquitectura legal de golpe: se han hecho inversiones legítimas basadas en ello. Así que hay que hacerlo por reducción progresiva de plazos hasta la extinción de los derechos. Y extinción de derechos porque asumo las conclusiones de Michele Boldrin (autor enlazado en este blog) por las cuales no es cierto que no exista incentivo a la creación si no se constituye un monopolio sobre las ideas. El caso series yonquis y megaupload son un claro abuso de lo que la ley prevé, porque la ley se ha construido otorgando el monopolio total de las decisiones de explotación al titular de derechos. Otra cosa es que los jueces no puedan probar el vínculo entre puesta a disposición (lo ilegal) y la construcción de la página de enlaces (lo que no sería perseguible, porque es como perseguir a google por decirte donde está algo). Una tercera cosa es que la ley se haga clara diciendo que no puedo explotar mediante enlaces las obras de terceros como hace series yonquis, otra cosa es prohibir o bloquear el P2P (estoy en contra) y otra cosa es asegurar como dijo nuestro comentarista objeto de esta polémica que él se ha arruinado por las descargas. Y una cosa más es si, es posible limitar la tecnología de alguna forma para conseguir lo que desean y lo que me parece que me estás defendiendo: el control de la obra por parte del productor. Cualquier cierre de una tecnología o sitio ha conllevado la mutación de los intercambios. Y, si miras la caída de los precios de memoria, te será fácil predecir que si se cierran las redes la gente intercambiará pens repletos de música y películas. Esto es parte del contexto de la ley sinde y las descargas: el “problema” es la digitalización y eso sí son los aguadores que no hacen falta. Me digais lo que me digais, el debate sobre si es posible un concepto de explotación y de propiedad intelectual basado en el control del mundo analógico es este: si es posible impedir que la gente copie sin recurrir a un estado policial, más allá de si discutimos si la “propiedad” intelectual es algo que pueda tener tal y nombre y sea legítima, que yo lo discuto y me apoyo en investigaciones de terceros. Todo eso trasciende seriesyonquis. En ese proceso de transición a otra normativa de propiedad intelectual, yo veo lógico el que se regule la explotación que hace un sitio como seriesyonquis, pero no veo lógico el formato de cierre administrativo y la doctrina de recaudación, canon, leyes a medida que imponen (impone, porque amenaza a los gobernantes) las entidades de gestión ylos lobbies organizados de la industria. Aquí resulta que el lobby más antidemocrático del mundo, el de la industria del entretenimiento (toma cambio social, toma democracia) quiere imponer leyes para que, aunque cambie la tecnología, aunque desborde todas las consideraciones teóricas y morales sobre la propiedad intelectual, a ellos se les hagan las leyes a medida: el último cambio americano se llamó Ley Micky Mouse. Pregúntate por qué. Y lo hacen vendiendo como reales afirmaciones sobre las descargas como las de que este señor que no sabemos qué títulos dicen que le han arruinado. Como ves, cada pregunta tiene una respuesta y un matiz. Querer ver todo este proceso sólo por series yonquis… En fin, es de una limitación verdaderamente grande.

cambiosocialya 25/03/2010 at 12:33

Bueno Gonzalo, veo que te despachas con lo de siempre, y en el mismo sentido de lo que criticas: me haces un comentario de ideología pura, sin apoyar en DATOS, que es lo que llevo pidiendo no sé cuantos comentarios. Porque lo que quiero que me demuestre alguien con números en la mano, es muy simple, os lo pongo por puntos, a ver si lo pilláis de una vez:

1) Que el intercambio de archivos en las redes P2P y en los “agregadores” incontrolados (aka “Seriesyonkis”, etc) aumenta la producción audiovisual de los productos que se intercambian, propone un modelo de ingresos sostenible para la industria (o cualquier otro agente que quiera ofertar su producto en el mercado), y propicia la cantidad y la calidad de las creaciones audiovisuales.

2) Que el nuevo “paradigma digital” en lo que al audiovisual se refiere, propicia la creación y beneficia a los que empiezan, frente a los “grandes”.

3) Que los ingresos de la industrias del cine, música y edición de libros crecen, beneficiados por el nuevo “paradigma digital”.

Recuerdo que quiero datos, no parrafadas con lo de siempre, datos concretos que apoyen vuestras teorías, y recuerdo también que por ahora NADIE, excepto Pepe, ha puesto datos sobre la mesa, y los datos que se han puesto sobre la mesa (aportados por Pepe y por mi más arriba) contradicen lo que dices, Gonzalo, te pongas como te pongas.

Un saludo.

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Post anterior:

Siguiente post: